Consejos para cuidar jardines y huertas ante la humedad
Las recientes lluvias en la Patagonia aumentan el riesgo de enfermedades en jardines y huertas. Especialistas recomiendan ajustar el riego y mejorar la ventilación de las plantas para prevenir problemas en los cultivos.

Las lluvias en la Patagonia, aunque benefician el crecimiento de plantas, pueden generar un excedente de humedad que favorece la aparición de enfermedades en jardines y huertas. Para evitar esto, es fundamental ajustar el riego y mejorar la ventilación de las plantas, tal como explica María Cristina Sosa, investigadora del CONICET y docente en la Universidad Nacional del Comahue.
Sosa enfatiza que un monitoreo constante es necesario para gestionar adecuadamente el riego y las condiciones de suelo. En particular, destaca la importancia de evaluar el estado de las hojas y frutos y tomar decisiones informadas sobre tratamientos, como en el caso de la sarna de la pera, que afecta la producción en el Alto Valle. La experiencia de la epidemia de 2017-2018, que degradó la calidad comercial de las peras y llevó a muchos productores a dejar la fruta en los árboles, subraya la importancia del manejo adecuado de estas situaciones.
Para los propietarios de jardines y huertas, Sosa sugiere una serie de prácticas que facilitan la reducción de la humedad excesiva. Entre ellas, la poda adecuada de las plantas es clave para mejorar la circulación de aire, lo que a su vez ayuda en el secado de hojas y frutos y disminuye el riesgo de enfermedades. Además, es importante controlar el drenaje del suelo y asegurarse de que haya una adecuada evacuación del agua.
Otro consejo esencial es revisar la humedad del suelo antes de regar. Esto implica que, tras una lluvia, no siempre es necesario volver a aportar agua a las plantas. En lugar de seguir un horario fijo, el riego debe ajustarse a las verdaderas necesidades del cultivo y la condición del suelo, lo que contribuye a evitar problemas derivados del exceso de agua.
Sosa también advierte contra el uso rutinario de fungicidas sin un diagnóstico apropiado. La aplicación innecesaria de estos productos no solo incrementa los costos para los productores, sino que también puede contribuir a la resistencia de los hongos y a efectos negativos sobre el medio ambiente. Por lo tanto, el enfoque debe ser priorizar la observación y el cuidado de las plantas.
Finalmente, ante cualquier signo de enfermedad en las plantas, como manchas o lesiones, se recomienda consultar con un especialista para determinar la causa y recibir el tratamiento adecuado, evitando así intervenciones que podrían ser contraproducentes.