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Consumo de carne vacuna cayó un 9,6% en agosto de 2026 en Neuquén y Río Negro

En agosto de 2026, el consumo de carne vacuna en Neuquén y Río Negro se redujo notablemente, alcanzando un promedio de 46 kilos anuales por habitante. A su vez, las exportaciones han crecido, favorecidas por un acuerdo sin aranceles con Estados Unidos.

Por Gabriel Jara4 min de lectura
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Consumo de carne vacuna cayó un 9,6% en agosto de 2026 en Neuquén y Río Negro

En agosto de 2026, el consumo de carne vacuna en Neuquén y Río Negro mostró un importante descenso del 9,6% en comparación con el año anterior. Según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de Argentina, los habitantes de la región llegaron a un promedio de 46 kilos anuales de carne, cifra que se sitúa por debajo de los 54 kilos de agosto de 2023 y está muy lejos del récord de más de 68 kilos registrado en 2009.

Este descalabro en el consumo se atribuye a varios factores, entre ellos una menor oferta ganadera y un contexto inflacionario que afecta el poder adquisitivo de la población. La producción total de carne vacuna disminuyó un 6,8% en el período de enero a agosto de 2026, lo que limitó aún más la disponibilidad local y contribuyó a un incremento de los precios al consumidor.

De acuerdo con el análisis, el consumo interno totalizó 1,377 millones de toneladas entre enero y agosto del presente año, lo que representa una reducción del 11,3% respecto al mismo lapso de 2025. Este descenso implica que el mercado local dejó de absorber alrededor de 175.600 toneladas de carne, generando una notable presión sobre la industria cárnica nacional.

Paralelamente, las exportaciones de carne vacuna han crecido debido a la implementación de un cupo sin aranceles para el mercado estadounidense. Esto ha permitido que una parte significativa de la producción se destine al exterior, lo que ha profundizado la contracción del consumo interno. Según cifras del primer semestre del año, solo el 70,8% de la carne producida fue destinada al mercado local, un descenso considerable respecto al 74,4% del año anterior.

En la Patagonia, el último informe de precios del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) confirmó la amplia dispersión en los precios de la carne, reflejando las diferencias según las zonas y puntos de venta. Esta variabilidad tiene un impacto directo en los consumidores, quienes enfrentan precios crecientes que complican aún más el acceso a este alimento básico.

Con la combinación de factores como la baja producción y el aumento de las exportaciones, se prevé que en los meses siguientes el consumo de carne en las provincias de Neuquén y Río Negro continúe bajo presión. La evolución de los precios dependerá de la capacidad de recuperación del sector ganadero y del comportamiento de las exportaciones en un contexto económico desafiante.

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