Continúa la búsqueda de kayakistas desaparecidos en Santa Teresita
La comunidad de kayakistas rinde homenaje a Oscar Barbero y Félix Mendieta, quienes desaparecieron en Santa Teresita. A una semana de su desaparición, la búsqueda sigue activa, pero las autoridades advierten que las posibilidades de hallarlos con vida son mínimas.

En Santa Teresita, la comunidad de kayakistas se encuentra de luto tras la desaparición de Oscar Barbero y Félix Mendieta. Los hombres, de 64 y 43 años, respectivamente, ingresaron al mar el 21 de septiembre, a pesar de una advertencia de la Prefectura Naval sobre un temporal, con vientos de hasta 60 km/h que hacían peligrosa la navegación. Después de un tiempo, lograron comunicarse con las autoridades para informar que estaban a la deriva, pero su situación se complicó al estar a más de tres kilómetros de la costa.
A medida que pasan los días, las autoridades han disminuido las esperanzas de encontrar a los kayakistas con vida. El contraalmirante Fernando Enrique Pérez Kühn indicó que, con cada hora que pasa, las probabilidades de sobrevivencia se reducen. La búsqueda se ha intensificado, utilizando avión, embarcaciones y buzos tácticos, pero las condiciones del mar complican las operaciones. Además, los clubes de pesca y la ciudadanía han ofrecido su apoyo para las tareas de rastrillaje.
Desde el club Guerreros Kayak Fishing, donde pertenecían los desaparecidos, se emitió un emotivo mensaje expresando agradecimientos a quienes colaboran en la búsqueda y pidiendo respeto por las familias afectadas. Subrayaron la importancia de honrar la memoria de Barbero y Mendieta, y evitar juicios sobre su decisión de navegar en condiciones adversas. "No es tiempo de juzgar", afirmaron.
Los kayakistas se habían presentado a la Prefectura antes de zarpar, donde recibieron información sobre el clima. Sin embargo, desestimaron la advertencia y decidieron entrar al agua. Después de realizar su llamado de auxilio, se activaron inmediatamente los protocolos de búsqueda, que han incluido el desglose de diversas actividades desde la costa hasta donde fueron ubicados.
La recompensa del trabajo desplegado por las autoridades y los voluntarios, sin embargo, ha sido diluida por el tiempo que ha pasado. La comunidad siente profunda tristeza por la pérdida, y su memoria permanecerá viva en cada remada, como indican los amigos y familiares de los desaparecidos.
A medida que la búsqueda avanza, la comunidad pesquera y kayakista se agrupa en un sentido de solidaridad, recordando la unión y hermandad que los une en estas difíciles circunstancias. Mientras las operaciones continúan, la esperanza persiste de que puedan encontrar respuestas y cerrar este capítulo tan trágico.