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Control ambiental del buque Gabrielle en el Golfo San Matías

La Secretaría de Ambiente de Río Negro llevó a cabo una inspección al buque Gabrielle, que proporciona apoyo logístico a un importante proyecto de gas natural. La fiscalización incluyó el monitoreo de protocolos de seguridad ambiental y manejo de residuos.

Por Sofía Agüero4 min de lectura
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Control ambiental del buque Gabrielle en el Golfo San Matías

La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de la provincia de Río Negro realizó una fiscalización del buque Gabrielle, que opera en el Golfo San Matías, en el marco de un megaproyecto de gas natural licuado (GNL) liderado por la empresa Southern Energy S.A. Esta inspección se enmarca dentro de un esfuerzo continuo por parte del gobierno provincial para garantizar el cumplimiento de las normativas ambientales y de seguridad durante las operaciones marítimas en la región.

La actividad de control fue motivada por la directriz del gobernador Alberto Weretilneck, quien ha enfatizado la importancia de mantener una supervisión rigurosa sobre las actividades productivas que pueden impactar el medio ambiente. Durante la inspección, los auditores verificaron las condiciones del buque, la adecuada gestión de residuos y los dispositivos diseñados para prevenir la contaminación marina, conforme a las normas internacionales MARPOL.

El Gabrielle es un buque de bandera liberiana que posee destacadas características técnicas. Con 91,44 metros de largo y casi 25 metros de ancho, la embarcación está equipada para operar grúas de hasta 350 toneladas, lo que la hace ideal para instalar equipos pesados en el entorno marino. Además, cuenta con una plataforma de cubierta plana de más de 2.000 metros cuadrados, diseñada para soportar las exigencias de las operaciones offshore.

En términos de autonomía, el Gabrielle está preparado para operar en alta mar, incluyendo módulos habitacionales que permiten albergar hasta 40 personas, sistemas de generación de energía y una planta desalinizadora para la producción de agua potable. También incluyó tecnología para el tratamiento de aguas residuales y un sistema de conectividad satelital.

Un aspecto destacable del buque es su capacidad para realizar operaciones de buceo de saturación, lo cual no es común en embarcaciones de su tipo. Esta facultad permite llevar a cabo trabajos submarinos a profundidades significativas, garantizando altos estándares de seguridad para las tripulaciones.

La fiscalización del Gabrielle se suma a la serie de controles que busca impactar positivamente en la regulación ambiental de las actividades marítimas en Río Negro. Este tipo de supervisión es clave para garantizar que el crecimiento del sector energético no comprometa el ecosistema del Golfo San Matías, una región de gran importancia para la biodiversidad local.

De cara al futuro, será fundamental continuar con estas acciones de monitoreo y verificar el cumplimiento de las normativas para asegurar que los proyectos energéticos en la región se desarrollen de manera sostenible y responsable.

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