Controversia entre Samy Rivers y RoRo en La Velada del Año VI
La Velada del Año VI se tornó conflictiva antes del combate entre las influencers Samy Rivers y RoRo debido a discrepancias en los requisitos de peso y las condiciones del último pesaje.

La reciente Velada del Año VI, un evento caracterizado por las confrontaciones entre creadores de contenido, generó controversia entre la streamer mexicana Samy Rivers y la influencer española RoRo. A medida que se acercaba la pelea, se reveló un conflicto entre los equipos de ambas protagonistas que puso en riesgo su participación en la cartelera, programada para llevarse a cabo en La Cartuja de Sevilla.
A horas de la pelea, una grabación filtrada desde el camerino de RoRo desencadenó una serie de acusaciones. El equipo de Samy Rivers reclamaba que la española debía pesar un máximo de 48 kg en su segundo pesaje. Esta demanda sorprendió al entorno de RoRo, dado que los contratos estipulaban un peso mínimo de 46 kg y un máximo de 52 kg para ambas peleadoras. Este desajuste en las exigencias fue considerado una estrategia para desestabilizar la pelea.
La manager de RoRo, al defender a su representante, subrayó que el peso acordado estaba claramente especificado en el contrato, argumentando que la exigencia de 48 kg por parte del equipo de Samy Rivers carecía de base legal. RoRo misma expresó su incredulidad ante las peticiones sorprendentes, cuestionando por qué se le requeriría pesar menos que lo pactado. Esta tensión inicial en los camerinos terminó en un acuerdo para que ambas competidoras se presentaran al ring con las condiciones estipuladas.
Finalmente, el combate tuvo lugar, y RoRo logró salir victoriosa tras una decisión unánime por parte de los jueces tras tres asaltos de pelea. Aun así, Samy Rivers no tardó en expresar sus sentimientos acerca de la falta de igualdad de condiciones durante la competición, señalando que las circunstancias de la pelea no eran justas en comparación con lo acordado.
Rivers también hizo notar que se sintió en desventaja al enfrentar condiciones que consideraba desfavorables, como el uso de un casco específico, sugiriendo que su preparación y habilidades no eran compensadas por la situación presentada. Su declaración sugiere una preocupación más amplia sobre la gestión y regulación de este tipo de eventos, especialmente cuando involucran competidores que surgen de entornos no tradicionales, como el streaming.
De tal manera, la Velada del Año VI no solo resaltó la competitividad entre influencias en el ámbito del entretenimiento, sino que también planteó interrogantes sobre los estándares y regulaciones en eventos deportivos de carácter no profesional. La controversia subraya la necesidad de mayor claridad en los contratos y las condiciones en las que se desarrollan estas competiciones, algo que podría afectar futuras peleas y la legitimidad de eventos similares.