Controversia por proyecto sobre Malvinas en el Congreso
El proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional, enviado por el presidente Javier Milei, ha suscitado un intenso debate en el Congreso. La oposición denuncia que su contenido modifica áreas clave del sistema de defensa y seguridad, además de afectar la libertad de expresión.

El proyecto de ley conocido como Defensa de la Soberanía Nacional ha llegado al Congreso argentino con la intención de revitalizar el reclamo sobre las Islas Malvinas. Sin embargo, la propuesta ha generado un fuerte rechazo por parte de la oposición y diversos sectores que advierten sobre sus implicaciones. Se señala que, bajo la apariencia de proteger los intereses nacionales, el proyecto conlleva peligrosas modificaciones al sistema de defensa, seguridad e inteligencia del país.
La iniciativa, que consta de 133 artículos y está dividida en ocho títulos, ha sido criticada por su enfoque desviado; solo uno de los títulos aborda la cuestión de las Malvinas, mientras que los otros se ocupan de reformas que podrían concentrar más poder en la figura presidencial. Esta cuestión es preocupante, especialmente en el contexto de un debate que se anticipa complejo para el oficialismo, La Libertad Avanza, tras el regreso del presidente Milei de la Asamblea General de la ONU.
El exministro de Defensa, Agustín Rossi, cuestionó que el proyecto puede representar una herramienta para limitar la libertad de expresión. En la oposición, se expresa que la propuesta se asemeja a un "Caballo de Troya", introduciendo reformas que podrían tener repercusiones negativas para el funcionamiento democrático del país. Entre las críticas, se ha mencionado que el gobierno intenta distanciarse de instancias multilaterales como la ONU, que promueve el diálogo entre Argentina e Inglaterra sobre la disputa territorial.
Además, se prevén sanciones más severas para las actividades ilegales relacionadas con la exploración y explotación de recursos en el entorno marítimo de las Malvinas. Se ha denunciado que el proyecto incluye un "Régimen de Desistimiento y Regularización" que podría beneficiar a empresas petroleras que han sido sancionadas por operar sin autorización en la zona. Esto ha sido criticado como un intento de perdonar a las petroleras y diluir las penalizaciones en su contra.
En este escenario, se ha puesto de manifiesto la preocupación por la falta de salvaguardias al derogar la Ley 26.659, lo que podría repercutir en las inhabilitaciones existentes para empresas que operan sin el consentimiento argentino, generando un "gris" legal que favorece intereses particulares sobre el bien común. La introducción de este proyecto es vista como un movimiento estratégico por parte del gobierno, que podría alterar significativamente el marco legal actual y las posiciones de Argentina en la disputa por las Malvinas.