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Controversias en la Quinta de Olivos: compras y rituales en el Gobierno

La Quinta de Olivos enfrenta nuevas controversias tras la salida de Belén Agudiez, excolaboradora de Karina Milei. La diputada Marcela Pagano denuncia irregularidades en las compras de alimentos y menciona rituales en el lugar, lo que genera tensión en el oficialismo.

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Controversias en la Quinta de Olivos: compras y rituales en el Gobierno

La Quinta de Olivos, residencia presidencial argentina, se encuentra en el centro de una nueva controversia tras la salida de Belén Agudiez, quien era una colaboradora cercana de Karina Milei. Este episodio ha generado tensiones y múltiples versiones sobre las razones de su despido, con el foco puesto en la gestión de compras de alimentos para la residencia y la Casa Rosada.

La diputada Marcela Pagano ha liderado la crítica hacia la administración de la Quinta, impulsando una solicitud para investigar las compras de alimentos, señalando que se habrían adquirido más de 29.000 kilos de carne en solo seis meses. De esta cantidad, un grueso de 9.135 kilos habrían sido destinados exclusivamente a la residencia presidencial. Pagano también plantea la sospecha de que parte de esos insumos podría haber sido utilizada para servicios de catering privados, lo cual podría implicar irregularidades en el uso de recursos públicos.

Las acusaciones han llevado a un clima de incertidumbre en el entorno de Milei, donde además de las compras, circulan historias de supuestos rituales con animales vivos en Olivos. Pagano, en ironía, mencionó que existía un freezer en la residencia destinado a "congelar" información comprometedora de personas que podrían resultar incómodas para el gobierno, haciendo alusión a nombres como el de Lilia Lemoine, integrante de la bancada oficialista.

A medida que estas denuncias afloran, la figura de Mara Gorini, otra colaboradora cercana a Karina, se vuelve relevante en medio del escándalo. Se ha vinculado a Gorini con la concesión del predio de Tecnópolis, en discusiones secretas sobre el futuro de este importante espacio cultural. Gorini ha despertado interés por su relación con Foggia Group, relacionado a la organización de eventos, lo que ha suscitado sospechas sobre posibles conflictos de interés.

Además, se han mencionado intentos de aliar a Foggia Group con otros actores del sector, aunque las negociaciones iniciales no prosperaron. Las acusaciones y los rumores sobre irregularidades en la gestión de Tecnópolis han puesto en el centro del debate político la necesidad de mayor transparencia en adjudicaciones y vínculos entre el sector privado y el Gobierno.

En este contexto de crisis, el oficialismo enfrentará un desafío considerable para aclarar los hechos y responder a las inquietudes de la oposición y la ciudadanía. La situación en la Quinta de Olivos se complementa con un clima interno que no parece calmarse, lo que podría influir en la agenda política del Gobierno en los próximos meses.

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