Cooperativa de hierbas en Patagonia amplía su producción y distribución
La Cooperativa Aromáticas Alto Valle, formada por 12 familias, ha evolucionado en su producción de hierbas aromáticas y medicinales, ahora abarcando más de 80 especies. Desde su fundación, han pasado de ofrecer cultivos tradicionales a diversificar su oferta, apostando por especies menos convencionales.

La Cooperativa Aromáticas Alto Valle, ubicada en la región del Alto Valle de Río Negro, ha logrado consolidarse en el mercado nacional tras 20 años de actividad, ofreciendo más de 80 tipos de hierbas aromáticas y medicinales. Originada en un contexto donde predominaban la producción de peras y manzanas, la cooperativa fue concebida por 12 familias que decidieron emprender hacia un camino menos explorado en la agricultura patagónica.
Desde sus inicios en 2003, impulsada por capacitaciones para diversificar la economía local, la cooperativa comenzó cultivando orégano, una opción que se adaptaba bien a las condiciones del suelo y que contaba con un mercado conocido. Con el tiempo, su oferta se amplió significativamente, incorporando especies como lavanda, cedrón, tomillo y manzanilla, entre otras.
A medida que la demanda crecía, la cooperativa se fue orientando hacia productos menos habituales, destacando su calidad y ofreciendo artículos que se diferencian en el mercado. Ahora, las hierbas más solicitadas incluyen los pétalos de rosa y la lavanda, que han demostrado ser populares tanto en la gastronomía como en infusiones.
El trabajo en la cooperativa implica una colaboración fluida entre sus miembros y otros productores agroecológicos. Cada ciclo de cultivo se planifica en conjunto, definiendo las especies a cultivar y los momentos de cosecha. Esto asegura que la materia prima cumpla con las exigencias de calidad y frescura necesarias para satisfacer a sus clientes.
Recientemente, la cooperativa ha comenzado la construcción de un invernadero que permitirá el cultivo de especies más delicadas y su reproducción a gran escala en el norte de la Patagonia. Esta iniciativa también busca involucrar a las nuevas generaciones, como Nicolás Sangregorio, quien ahora gestiona la parte operativa del negocio, siguiendo cada orden desde su recepción hasta la entrega al consumidor.
El empoderamiento femenino es uno de los pilares de la cooperativa, que además utiliza maquinaria de origen argentino para sus procesos productivos, reforzando así el compromiso con la economía local. De esta manera, Aromáticas Alto Valle no solo ha transformado su actividad agrícola, sino que también se ha posicionado como un modelo a seguir en la diversificación de la producción agrícola en la Patagonia, con el objetivo de inspirar a otros a sumarse a esta alternativa productiva.
El futuro para la cooperativa se avizora prometedor, ya que continúan explorando nuevas oportunidades y fortaleciendo su presencia en el mercado nacional, contribuyendo al desarrollo sostenible de la región.