Coopershoes cierra su planta en Argentina y despide a sus empleados
Coopershoes, la fabricante de zapatillas, anunció su cierre en Argentina tras despedir a todo su personal de planta. Aunque la decisión implica el retiro de la producción local, la empresa mantiene una pequeña plantilla para gestionar sus operaciones a futuro.
Coopershoes, la destacada fabricante de calzado brasileña, ha decidido cerrar su planta ubicada en Las Flores, provincia de Buenos Aires, lo que impacta directamente en su plantilla de empleados. Esta decisión se produce tras el despido de todos los operarios, que en su punto más alto alcanzaron los 380, dejando solo un grupo reducido de 9 administrativos para manejar las operaciones restantes de la empresa.
Fundada en 1998 en Brasil, Coopershoes estableció su primera planta fuera del país en 2008 en Argentina, donde comenzó a producir zapatillas para marcas reconocidas. Desde 2011, cuando fue inaugurada una nueva nave por la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la producción creció considerablemente. Sin embargo, cambios en la política económica y la dura competencia han llevado a la empresa a una situación insostenible.
Cristian Chiodini, secretario de Producción local, se refirió a la complicada realidad que vive la industria tanto en la provincia de Buenos Aires como en todo el país. La empresa, que se había expandido y realizado inversiones significativas, debió enfrentar un mercado de trabajo deteriorado y restricciones económicas que limitan su capacidad productiva. Así, Coopershoes decidió mantener la infraestructura de la planta en condiciones operativas a pesar de cesar la producción.
A pesar de su decisión de cerrar, la firma busca mantener una estructura mínima para gestionar tanto la venta del stock existente como el contacto con proveedores, mientras se ocupan de las indemnizaciones correspondientes a los empleados despedidos. Chiodini aclaró que hay una posibilidad de que la planta pueda reabrir en 2024, si las condiciones del mercado mejoran. La situación actual, caracterizada por una disminución en el poder adquisitivo de los consumidores y un ambiente competitivamente desafiante, formó parte de las razones detrás de esta decisión drástica.
Este cierre no es un hecho aislado, ya que otras empresas del sector también enfrentan dificultades similares. Por ejemplo, la textil Will Der S.A. también cerró recientemente, despidiendo a gran parte de su personal. Las cifras de desempleo en el sector manufacturero siguen en aumento y reflejan la tensa relación que enfrenta la industria con el mercado actual.
Coopershoes, que se había consolidado como un importante jugador en la fabricación de calzado en Argentina, está ahora en una encrucijada que podría determinar su futuro en el país. La reacción del mercado y las políticas económicas que se implementen serán claves para su eventual regreso a la producción local.