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Copahue: la vida en las Termas con cuatro metros de nieve

Las Termas de Copahue han acumulado más de cuatro metros de nieve, creando un desafío diario para las 20 personas que allí trabajan y viven. Estas condiciones hacen que el acceso sea complejo, limitándose a vehículos especiales.

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Copahue: la vida en las Termas con cuatro metros de nieve

En el corazón de la cordillera neuquina, las Termas de Copahue enfrentan un invierno extremo, con acumulaciones de nieve que superan los cuatro metros. En los últimos días, un intenso temporal aisló a la localidad bajo una densa capa blanca, que ha transformado el paisaje y complicado la vida cotidiana. Adrián Torres, un masajista y residente de Caviahue, documentó el ambiente casi surrealista en un video, en el que las farolas y casas solo muestran sus techos y la nieve se amontona sobre las araucarias.

Torres forma parte de un grupo de veinte trabajadores que, cada ocho días, se trasladan a Copahue para mantener las Termas en funcionamiento. Residían en un refugio y un monoblock, donde cuentan con las facilidades necesarias para desempeñar su labor, que incluye profesionales de distintas ramas como enfermería, estética, y mantenimiento. Para este grupo, su tarea va más allá de un trabajo convencional; se trata de una experiencia invaluable y enriquecedora, como lo expresó Torres.

Las Termas de Copahue son un destino emblemático que atrai a turistas tanto a nivel provincial como nacional, y su funcionamiento no se interrumpe a pesar del crudo invierno. Adrián detalló que diversas instalaciones, como baños de vapor y salas de masaje, permanecen abiertas para atender a los visitantes. Aunque las condiciones climáticas les imponen restricciones, el equipo busca adaptarse y brindar servicios de calidad.

El acceso a las termas se vuelve complicado en invierno, donde vehículos comunes no pueden transitar. Solo es posible acceder mediante motos de nieve o camionetas adaptadas. Estas limitaciones implican que tanto turistas como personal deben estar preparados para cambios súbitos en la logística debido a la meteorología. Este último temporal, por ejemplo, mantuvo a los trabajadores encerrados durante dos días, una situación de aislamiento que reitera los desafíos del lugar.

A medida que la nevada avanza, las termas se esfuerzan por seguir operativas. Con un compromiso firme de atención, el personal se mantiene activo todos los días de la semana, siempre preparado para recibir a aquellos que se aventuran a disfrutar de las aguas termales. Este esfuerzo refleja no solo el amor por el entorno, sino también la dedicación a un sector turístico que es vital para la región, donde la belleza natural y lo inclemencias climáticas se entrelazan.

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