Córdoba investiga el femicidio de Luciana Ojeda y busca a su pareja polaca
Las autoridades cordobesas investigan el femicidio de Luciana Ojeda, encontrada sin vida en su departamento. Su pareja, Jan Korzeniecki, es buscado intensamente.

El fallecimiento de Luciana Ojeda, de 36 años, fue confirmado el pasado miércoles en su hogar en el barrio Nueva Córdoba. La investigación, que inicialmente se consideró una “muerte de etiología dudosa”, pronto fue reclasificada como homicidio agravado por el vínculo en un contexto de violencia de género, a raíz de las evidencias halladas en el lugar y los primeros resultados de la autopsia.
Luciana vivía con Jan Korzeniecki, su pareja de nacionalidad polaca, desde principios de julio. Tras el hallazgo del cuerpo, Korzeniecki se dio a la fuga y es ahora el principal sospechoso buscado por la Policía de Córdoba. Según el informe, la Policía llegó al departamento después de que se activara el botón antipánico de la víctima, quien había denunciado previamente episodios de violencia de género por parte de su ex pareja, actualmente en prisión.
El fiscal Gonzalo Berrotarán Romano se encarga de la causa y ha solicitado la captura nacional e internacional del sospechoso. Esta situación se enmarca en un contexto preocupante en Córdoba, donde ya se registran al menos seis femicidios en lo que va del año, lo que refleja una alarmante problemática de violencia de género en la región.
Los antecedentes de Korzeniecki incluyen comportamientos violentos, según testimonios de amigos y familiares de Ojeda. Se alega que días antes del crimen, el sospechoso rompió objetos personales de la víctima y que ella presentaba lesiones visibles, las cuales fueron corroboradas por compañeros de trabajo. Estos testimonios refuerzan las acusaciones de la existencia de un patrón de violencia en la relación.
En total, según el Observatorio de las Violencias de Género "Ahora Que Sí Nos Ven", hasta mayo de 2026, el país registró 99 víctimas fatales de violencia de género, lo que incluye una amplia gama de casos que subrayan la urgencia de políticas efectivas para abordar esta problemática.
La comunidad cordobesa y grupos de activistas siguen de cerca el avance de la investigación, reclamando justicia y medidas preventivas más sólidas para evitar que hechos como este se repitan en el futuro. Se espera que la captura de Korzeniecki y su eventual juicio contribuyan a visibilizar la grave situación que enfrentan muchas mujeres en el país ante la violencia machista.
El caso de Luciana Ojeda es solo un reflejo de un problema que trasciende fronteras y que exige una respuesta colectiva y contundente por parte de la sociedad y el Estado.