Corte de agua en Bariloche por turbiedad del río Ñireco
La planta potabilizadora de Bariloche sufre complicaciones por la crecida del río Ñireco, afectando el suministro de agua en varios barrios. Los vecinos expresan su malestar por la repetición de estas situaciones y el impacto en su calidad de vida.

La crecida del río Ñireco ha generado problemas en la planta potabilizadora de Bariloche, afectando el suministro de agua en tres barrios. Desde hace más de una semana, aproximadamente 180 familias en el barrio Pilar I y otras 100 en 645 Viviendas se han visto perjudicadas por la turbiedad del agua, dificultando su acceso a este recurso básico.
Aguas Rionegrinas (ARSA) indicó que la capacidad de los decantadores en la planta potabilizadora se ha visto superada, complicando el proceso de filtrado. Según Pablo Haedo, jefe de servicios de la empresa, la turbiedad se disparó por el deshielo masivo provocado por las altas temperaturas y la falta de cobertura vegetal en la zona, lo que incrementa la llegada de barro al sistema de potabilización.
Los vecinos del barrio Pilar I han expresado su frustración ante una problemática que consideran histórica, afirmando que este tipo de cortes en el suministro se repite desde hace años. La presidenta de la Junta Vecinal, Natalia San Martín, denunció la falta de agua por períodos prolongados, lo que afecta especialmente a los adultos mayores y a las familias que dependen del servicio para sus necesidades diarias.
Por su parte, los autoridades locales intentan mitigar la situación mediante el abastecimiento con camiones cisterna, aunque esto resulta insuficiente ante la dimensión del problema. La presión del agua es insuficiente para cubrir todas las necesidades de los vecinos, lo que incrementa la angustia y las quejas entre la población afectada.
Otro barrio afectado en esta crisis hídrica es 645 Viviendas, donde el corte del servicio ha llegado a impactar a cerca de la mitad de sus habitantes. Además de la turbiedad, los cortes de energía eléctrica en la zona agravan la situación, ya que las bombas que abastecen el agua son eléctricas. Los vecinos reportan que es un fenómeno recurrente que han tenido que enfrentar durante todo el año.
Las soluciones a largo plazo parecen depender de obras mayores, como la toma del río Gutiérrez, que aún no han sido finalizadas. Tanto la Junta Vecinal como ARSA coinciden en que mientras estas obras no se completen, los problemas de abastecimiento de agua persistirán en los barrios de la zona alta de Bariloche, creando una necesidad urgida de acción y mantenimiento constante de los servicios de agua potable en la región.