Corte Suprema de Honduras ordena repetir juicio a la exjueza Wendy Caballero
La Corte Suprema de Justicia de Honduras ha decidido repetir el juicio contra Wendy Caballero, exjueza acusada de abuso de autoridad. Esta resolución se tomó tras un recurso del Ministerio Público que impugnó la absolución original del 2018.

La justicia hondureña ha reabierto el caso de la exjueza Wendy Vanessa Caballero Reyes, tras una decisión de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia que ordena repetir el juicio por el presunto abuso de autoridad. Este fallo se emitió después de que el Ministerio Público presentara un recurso de casación, en el cual argumentó que no se valoraron adecuadamente ciertas pruebas durante el juicio inaugural que concluyó en su absolución en 2018.
El nuevo juicio está programado para comenzar el 26 de noviembre a las 9 de la mañana, y se llevará a cabo en la Sala Segunda del Tribunal de Sentencia de San Pedro Sula. La Corte ha anulado la sentencia absolutoria anterior y dictaminó que un nuevo tribunal debe evaluar nuevamente el caso, lo que implica el análisis de todas las pruebas presentadas.
La acusación contra Caballero nació de eventos ocurridos en diciembre de 2012, cuando se la investigó en el contexto de un caso de lavado de activos relacionado con un decomiso significativo de moneda extranjera en las costas de Trujillo. Durante el juicio de 2018, se estableció que la exjueza había dictado medidas cautelares que afectaron a un menor de edad, tratándolo como si fuera un adulto e iniciando así el cargo de abuso de autoridad, debido a la vulneración de las normas de protección para menores.
A pesar de su absolución anterior, los requerimientos fiscales en su contra no se limitan a este caso. A lo largo de la última década, Caballero ha enfrentado diversas acusaciones de mal desempeño en sus funciones judiciales, incluyendo una condena por cohecho en la que se le acusó de recibir 39 mil dólares a cambio de modificar medidas cautelares en un caso vinculado al crimen organizado. Esta condena resultó en una pena de cinco años y seis meses de prisión.
La repetición del juicio no implica que se anticipe una condena, ya que el nuevo tribunal tendrá la obligación de revisar el expediente desde un enfoque imparcial, considerando nuevamente todas las pruebas documentales y testimoniales antes de emitir una nueva sentencia.
Este proceso revisado tiene implicaciones significativas para el sistema de justicia en Honduras, dado que retoma el examen de la responsabilidad de los funcionarios judiciales en decisiones clave, especialmente aquellas relacionadas con el crimen organizado y el lavado de activos. A medida que se acerca la fecha del nuevo juicio, la defensa tendrá la oportunidad de presentar sus argumentos, mientras que el Ministerio Público continuará buscando probar los hechos de la acusación anterior.