Cotización del dólar oficial y otras variables económicas al 27 de julio de 2026
El 27 de julio de 2026, el dólar oficial se cotizó a $1.470 para la compra y $1.520 para la venta, mientras otros tipos de dólar mostraron un comportamiento fluctuante en el mercado. El riesgo país alcanzó los 439 puntos, reflejando la desconfianza de los inversores en la economía argentina.

El lunes 27 de julio de 2026, el dólar oficial marcó una cotización de $1.470 para la compra y $1.520 para la venta. Esta jornada estuvo marcada por ajustes constantes en los precios, de acuerdo con la dinámica del mercado cambiario local. Las operaciones finalizaron a las 15 horas, en línea con el horario habitual de los bancos.
Además del dólar oficial, se registraron otros tipos de cambio relevantes: el dólar "blue" se situó en $1.560, mientras que el dólar tarjeta alcanzó los $1.976. Por otro lado, el dólar mayorista se cotizó a $1.497, y los dólares MEP y CCL se ubicaron en $1.531,45 y $1.600,54 respectivamente. El dólar cripto, más volátil, llegó a $1.625,85. En este contexto, el riesgo país fue de 439 puntos, lo que indica una creciente desconfianza por parte de los inversores respecto a la situación económica argentina.
El riesgo país se refiere a la probabilidad de que un país incumpla con sus obligaciones de deuda, y su medición se realiza principalmente a través del índice EMBI, elaborado por JPMorgan. Este indicador se usa para comparar los bonos de un país con los considerados de bajo riesgo, como los del Tesoro de Estados Unidos. Una cifra elevada de riesgo país indica mayores inestabilidades económicas, lo cual se traduce en un clima menos atractivo para la inversión.
En este contexto, el escenario laboral en el país también genera preocupación. Un reciente informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) advierte sobre los desafíos que enfrentará el sistema previsional ante la finalización de las moratorias jubilatorias y el descenso del empleo formal. Se estima que, para 2026, el número de nuevas jubilaciones a través de mecanismos especiales decrecerá significativamente, lo que afecta a aquellos trabajadores que no logran cumplir con los años necesarios de aportes.
La caída del empleo asalariado privado registrado, que ha disminuido un 2,1% en el último año, está impactando directamente en la cantidad de aportantes al sistema previsional. De acuerdo con los datos, aproximadamente 128.600 puestos de trabajo se han perdido, lo que genera un impacto negativo en la capacidad de los trabajadores para acceder a una jubilación contributiva. Esto se torna aún más relevante en un contexto donde se han eliminado las moratorias que permitían a quienes no cumplían con los requisitos jubilatorios acceder a una pensión.
Este panorama ha llevado a IDESA a sugerir la necesidad de reformas laborales y previsionales que permitan fortalecer el sistema, abriendo la puerta a una mayor formalización del empleo como posible solución para sostener la sustentabilidad del sistema jubilatorio. La situación actual, marcada por el alto riesgo país y un mercado laboral en contracción, plantea desafíos significativos para la economía argentina y su sistema previsional en los próximos años.