Cotización del dólar oficial y paralelo del 22 de septiembre de 2026
Este 22 de septiembre de 2026, el dólar oficial comienza su jornada con una cotización de $1.535, mientras que el blue se establece en $1.550. La brecha cambiaria entre ambos tipos se mantiene en un 1%, mostrando cierta estabilidad en el mercado cambiario.

El dólar oficial se presenta este martes 22 de septiembre con una cotización de compra de $1.485 y venta de $1.535. Por su parte, el dólar blue, que representa el mercado paralelo, se establece en $1.550, evidenciando una pequeña diferencia de $15 en comparación con el dólar oficial, manteniendo así una brecha del 1% entre ambas cotizaciones.
Además de las cotizaciones del dólar oficial y blue, otros tipos de cambio también son relevantes para los operadores. El dólar bolsa o MEP se registra a un precio de compra de $1.531,6 y venta de $1.536,5, indicando un comportamiento relativamente alineado con el oficial, aunque con una diferencia más significativa en comparación con el blue. En tanto, el contado con liquidación (CCL) se muestra más alejado, con valores de compra a $1.595 y venta a $1.596,4.
En el caso del dólar tarjeta, que se utiliza para transacciones en moneda extranjera con tarjeta de crédito, los precios son notablemente más altos, comenzando con una compra de $1.930,5 y una venta de $1.995,5. Este incremento se debe al recargo adicional que aplican los bancos para estas operaciones.
El mercado cambiario ha mostrado una cierta estabilidad en las últimas jornadas, ya que la brecha entre el dólar oficial y el blue se ha mantenido contenida, lo que es un indicativo de que no ha habido variaciones bruscas en la percepción del riesgo por parte de los inversores. Aunque los dólares financieros, como el MEP y el CCL, continúan operando con márgenes más amplios en comparación con el dólar oficial.
Este contexto de estabilidad podría ser un factor positivo para la planificación económica y financiera, tanto a nivel empresarial como personal, dado que proporciona una mayor previsibilidad en un ambiente donde la volatilidad cambiaria ha sido una constante en años anteriores. Así, el mercado cambiario se mantiene bajo un monitoreo constante por parte de economistas y analistas financieros, en un entorno que sigue siendo sensible a las dinámicas macroeconómicas.