ADCDiario

Crean invernadero escolar con más de 2.000 botellas recicladas

Estudiantes de una escuela primaria en Canberra construyeron un invernadero utilizando más de 2.000 botellas de plástico recicladas. Esta iniciativa promueve la educación ambiental y el cultivo de alimentos a lo largo del año.

Por Auribel Zuarce4 min de lectura
Compartir
Crean invernadero escolar con más de 2.000 botellas recicladas

En un innovador proyecto, alumnos de la escuela primaria Richardson en Canberra, Australia, recolectaron y reutilizaron más de 2.000 botellas de plástico para construir un invernadero. Esta estructura, conocida como "Plastic Palace", combina reciclaje, educación ambiental y producción de alimentos, permitiendo que los estudiantes cultiven durante todo el año.

Las botellas fueron integradas en una sólida estructura de madera, formando las paredes del invernadero, que permite la entrada de luz natural y protege los cultivos de las inclemencias del tiempo. Aunque no cuenta con las capacidades térmicas de un invernadero profesional, la construcción proporciona un espacio eficaz para que los estudiantes experimenten con diversas plantas y aprendan sobre su crecimiento a lo largo de las estaciones.

Además del cultivo, el proyecto incorpora una fuerte componente educativa, abordando temas de sostenibilidad y reciclaje durante las clases. Los estudiantes participaron activamente no solo en la recolección de las botellas, sino también en la construcción del invernadero y en el cuidado de las plantas, promoviendo un aprendizaje práctico sobre el medio ambiente.

La propuesta también recibió un apoyo financiero de 2.000 dólares australianos del Teachers Mutual Bank Environment Fund, lo que ha permitido financiar parte de la construcción del invernadero escolar. Al reutilizar botellas que, de otro modo, podrían haberse convertido en desechos, el proyecto busca demostrar la viabilidad del reciclaje como una solución sostenible.

Experiencias similares han sido implementadas en otras instituciones educativas, donde se han utilizado entre 1.500 y 2.000 botellas para crear módulos de invernaderos. Sin embargo, el proyecto en Canberra se destaca por su integración total del proceso educativo, convirtiéndose en un laboratorio vivo para los niños.

Así, el "Plastic Palace" se erige no solo como un invernadero, sino como un espacio donde los alumnos desarrollan conocimientos sobre ciencias, alimentación y el impacto ambiental de los residuos plásticos, fomentando una nueva conciencia sobre la sostenibilidad.

Compartir

Más noticias