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Crean un arnés para facilitar la esquila y reducir lesiones

El INTA y el INTI han desarrollado un arnés diseñado para reducir el esfuerzo físico de los esquiladores, mejorando sus condiciones laborales y previniendo lesiones. Este dispositivo, que disminuye entre 20 y 30 kilos de carga, es fácil de fabricar y está orientado a quienes trabajan en el campo de la esquila.

Por Lorena Roncarolo4 min de lectura
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Crean un arnés para facilitar la esquila y reducir lesiones

En un esfuerzo por mejorar las condiciones de trabajo en el sector rural, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Bariloche y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) han creado un arnés innovador que busca reducir el esfuerzo físico durante la esquila. Este arnés tiene la capacidad de disminuir entre 20 y 30 kilos de carga, ofreciendo una alternativa efectiva para los esquiladores, quienes a menudo enfrentan problemas de salud a causa de la naturaleza exigente de su labor.

La esquila es una actividad que exige posturas incómodas y movimientos repetitivos, lo que incrementa el riesgo de lesiones lumbares en los trabajadores. Ezequiel González, ingeniero agrónomo del INTA, enfatizó que el trabajo de esquila, que se realiza a destajo, puede resultar en un desgaste físico significativo, y que las lesiones en la zona lumbar son comunes entre quienes realizan esta tarea. Conscientes de la situación, los investigadores decidieron diseñar un dispositivo que, adaptando tecnologías ya utilizadas en países como Australia, pueda ser accesible y económico para los esquiladores argentinos.

Durante el proceso de desarrollo, se observó que aunque existen algunas herramientas en el mercado argentino, estas no se ajustan a las necesidades y condiciones locales. Basándose en la experiencia internacional, el equipo decidió crear un arnés que no solo sea eficiente, sino también fácil de construir. Este arnés puede fabricarse sin requerir soldaduras complicadas, utilizando solamente piezas comunes y accesibles.

Las jornadas de esquila son extensas, llegando a promediar 9 horas de trabajo diario, donde cada esquilador puede llegar a manejar entre 200 y 4000 ovinos en un solo campo. Esto conlleva a una gran carga física, que afecta tanto la salud de los trabajadores como su continuidad en el empleo. Según la médica veterinaria Karina Cancino, aunque los esquiladores suelen sentir que están bien al finalizar su jornada, es evidente que el esfuerzo recurrente compromete su bienestar a largo plazo.

Para difundir el uso del arnés, el INTI está en fase de diseño de un manual que facilitará su autoconstrucción, promoviendo su fabricación por parte de los propios esquiladores. Este es un paso importante para garantizar que los trabajadores en el sector de la esquila tengan acceso a herramientas que mejoren su ergonomía y, en consecuencia, su calidad de vida laboral.

Con este arnés, se espera que se produzca un impacto positivo no solo en la salud física de los esquiladores, sino también en su bienestar general, contribuyendo a un campo laboral más seguro y sostenible en la región patagónica.

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