Crecen los conflictos en el peronismo de Salta y Jujuy ante la falta de unidad
El peronismo en Salta y Jujuy atraviesa una severa crisis interna marcada por la fragmentación y la falta de consensos para elecciones internas. El gobernador salteño Gustavo Sáenz se consolida como un líder fuerte en la región mientras que la oposición intenta organizarse ante el avance de su poder.

El peronismo en las provincias de Salta y Jujuy enfrenta un escenario de creciente fragmentación, siguiendo una tendencia que se observa también a nivel nacional. La falta de unidad entre los distintos sectores del partido se ha visto acentuada por la incapacidad de alcanzar consensos para renovar las autoridades y por la ausencia de elecciones internas.
Recientemente, se realizó un proceso electoral en Salta que fue considerado fallido, luego de que el interventor judicial José Luis Napoleón Gambetta proclamara una única lista para la conducción del partido, encabezada por Julio Argentino San Millán, estrecho colaborador del gobernador salteño Gustavo Sáenz. Este hecho demuestra el control que Sáenz tiene sobre el Partido Justicialista (PJ) en la provincia, en clara detrimento de la influencia de otros líderes como Cristina Kirchner y del sector que responde al PJ Nacional, que no pudo presentar lista debido a una apelación pendiente ante la Cámara Nacional Electoral.
Los opositores al gobernador manifestaron su descontento, señalando que el proceso electoral careció de legitimidad, ya que se dio sin un fallo judicial firme que avale la intervención. En su crítica, advirtieron que la ausencia de competidores demuestra la desconfianza que el procedimiento generó en varios sectores del justicialismo salteño.
La victoria de Sáenz en este conflicto político es significativa. Al asegurar la presidencia del PJ y despojar a Cristina Kirchner de su control en Salta, se ha posicionado como un referente en el ámbito local y ha mostrado su habilidad para manejar las dinámicas del partido en un contexto político tenso. Además, su cercanía con el Gobierno de Javier Milei ha generado fricciones con importantes sectores de la oposición que cuestionan su colaboración con la agenda nacional.
Por su parte, los referentes de la oposición en Salta, Juan Manuel Urtubey y Pablo Kosiner, han decidido priorizar la creación de una alternativa viable para las próximas elecciones, a pesar de los recientes fracasos dentro del PJ. Juntos, buscan posicionarse como una opción frente al fenómeno Milei, realizando recorridos por la provincia para captar el apoyo popular.
En Jujuy, la situación no es muy distinta. La junta electoral del PJ local rechazó la lista que presentaba Rubén Rivarola, conocido por su trayectoria dentro del partido. Con las elecciones previstas para el 30 de agosto, el camino parece despejado para que Carlos de Aparici, postulado por la senadora Caro, asuma la presidencia del partido, dejando de lado las inquietudes de otros sectores que también anhelaban ser representados en la conducción.
Este contexto de descontento y fragmentación en el peronismo en tanto Salta como Jujuy podría tener implicaciones en la configuración política futura de ambas provincias, especialmente de cara a las elecciones que se avecinan. Algunos analistas prevén que la consolidación del liderazgo de Sáenz podría influir en el rendimiento del partido en los comicios de 2027, donde el mandatario salteño aspira a un tercer mandato.