Crecen los Procedimientos Preventivos de Crisis en la Patagonia
En los primeros siete meses de 2026, la suma de Procedimientos Preventivos de Crisis (PPC) en la Patagonia alcanzó casi la misma cantidad que en todo 2025. La situación se agrava a medida que las empresas solicitan asistencia para evitar despidos masivos y cierres inminentes.

Durante el año 2026 se ha observado un aumento significativo en la cantidad de Procedimientos Preventivos de Crisis (PPC) en la Patagonia, que en el primer semestre alcanzaron los 163 pedidos, igualando casi la totalidad de los 164 trámites registrados en el año anterior. Este crecimiento refleja, según datos oficiales, una tendencia preocupante en el ámbito empresarial local, donde la vía de los PPC es utilizada para evitar despidos masivos y facilitar la renegociación de condiciones laborales ante crisis económicas.
Los PPC son gestionados por la Secretaría de Trabajo, con el objetivo de ofrecer a las empresas en crisis una forma de amortiguar el impacto de sus problemas financieros, permitiendo medidas como suspensiones o la reducción del costo de indemnizaciones. De los 163 trámites abiertos hasta julio de 2026, se confirmaron 24 acuerdos homologados, mientras que otros 42 continúan en análisis y 19 han sido cerrados. Este escenario indica una dinámica problemático, en la que las empresas buscan retrasar una eventual quiebra al acceder a estas herramientas.
El contexto económico complementa este panorama sombrío. En 2024, la actividad económica en la región sufrió una caída del 1,7%, aunque el PBI logró recuperarse en 2025 con un crecimiento del 4,4%. Sin embargo, a pesar de esta leve recuperación, los datos de 2025 y 2026 en materia de PPC superan ya a los años de gestión de Mauricio Macri, 2017 y 2018, en los que también se observaron caídas del producto bruto interno (PBI).
El año con más PPC fue 2020, durante la pandemia, cuando se registraron 498 solicitudes. A medida que la economía se estabilizó tras la crisis sanitaria, diversos sectores como minería, pesca y agricultura comenzaron a mostrar crecimiento, pero la industria, comercio y construcción, que son sectores clave para el PBI y generan una gran cantidad de empleos, continúan atravesando dificultades, con caídas estacionales que generan preocupación en el gobierno y la sociedad.
Esta situación resalta la fragilidad del entramado productivo patagónico, que en este momento enfrenta una doble carga: por un lado, la necesidad de recuperarse de crisis pasadas y por el otro, adaptarse a un contexto económico cambiante que no siempre resulta favorable. En consecuencia, los PPC se han convertido en un indicador claro de las dificultades que atraviesan muchas empresas locales.
Asimismo, es esencial prestar atención a la evolución de estos trámites en el futuro inmediato, ya que podrían ser un reflejo de una mayor inestabilidad económica si no se implementan políticas que fortalezcan el sector productivo y garanticen la sostenibilidad de las empresas. Las decisiones que se tomen en los próximos meses serán claves para encaminar a la región hacia un escenario de mayor estabilidad y crecimiento económico.