Crecida del río Manso interrumpe acceso turístico al cerro Tronador
Una reciente crecida del río Manso ha causado daños significativos en un puente de acceso al cerro Tronador, interrumpiendo el turismo en la zona. Esta situación ha generado preocupaciones sobre las consecuencias económicas y la necesidad de alternativas temporales para facilitar el acceso al parque.

El Parque Nacional Nahuel Huapi se enfrenta a una crisis tras la crecida del río Manso, que ha dejado inutilizable un puente fundamental para el acceso al cerro Tronador. Esta situación ha llevado a la suspensión del turismo en la región, lo que afecta tanto a prestadores de servicios como a trabajadores vinculados a la actividad. Las autoridades aún no han reparado el puente, lo que ha provocado un estado de incertidumbre en el sector, dado que la llegada de visitantes es crucial para la economía local.
Desde el día posterior a la crecida, el río se ha vuelto vadearable en camioneta, lo que ha suscitado propuestas pragmáticas por parte de residentes y trabajadores del turismo. Se sugiere la posibilidad de utilizar vehículos especializados como el Unimog para transportar pasajeros a través de la crecida, mientras se llevan a cabo las obras de reparación del puente. Esta alternativa podría al menos mitigar las pérdidas económicas que ya se están sintiendo en el sector.
De acuerdo a la Ley 4.677 de Río Negro, la provincia debe considerar emergencias económicas derivadas de fenómenos naturales. La comunidad local hace un llamado urgente a las autoridades para evaluar y establecer soluciones transitorias que permitan devolver el acceso al cerro Tronador y sus alrededores. La falta de acción podría tener repercusiones severas, no solo en la economía de los prestadores de servicios, sino también en la imagen del parque como destino turístico.
Parques Nacionales, además de su rol en la conservación de los recursos naturales, tiene la responsabilidad de facilitar el acceso y disfrute de estos espacios a los visitantes. La decisión de cerrar sin explorar alternativas preventivas no solo perjudica a los trabajadores del turismo, sino que también aleja a los visitantes de un patrimonio esencial. Atraer a más personas a los parques es fundamental no solo para su disfrute, sino también para fomentar la conservación de estos espacios.