ADCDiario

Crecimiento de pagos digitales en México frente a la persistencia del efectivo

México muestra una notable preferencia por el efectivo en las transacciones diarias, a pesar del crecimiento de métodos de pago digitales. Ocho de cada diez operaciones se efectúan con billetes y monedas, lo que refleja la desconfianza hacia las plataformas digitales, a pesar de las innovaciones como la tokenización.

Por Samantha Godínez 4 min de lectura
Compartir
Crecimiento de pagos digitales en México frente a la persistencia del efectivo

En un contexto de creciente digitalización, México destaca por su fuerte apego al efectivo en operaciones comerciales. A pesar de la promoción de nuevas tecnologías, como las plataformas de pagos electrónicos y la tokenización, la mayoría de los mexicanos continúa utilizando billetes y monedas para sus transacciones cotidianas. Según los datos, aproximadamente el 80% de las transacciones se efectúan en efectivo, comparado con un 40% en Brasil y un 30% en Estados Unidos. Esto indica no solo un rezago en la adopción de tecnologías digitales, sino también una resistencia cultural a abandonarlas.

Expertos como César Francisco Duarte Rivera, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, sugieren que esta preferencia por el efectivo podría estar relacionada con factores históricos y sociales que han cimentado una desconfianza hacia el sistema bancario y las tarjetas. Esta situación se ve agravada por la falta de información sobre los beneficios de las aplicaciones de pago, lo que suma a la reticencia de la población a utilizar soluciones digitales.

A pesar de los esfuerzos gubernamentales por promover una economía digital, mediante iniciativas como el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) y el Cobro Digital (CoDi), su adopción sigue siendo limitada. Estas plataformas buscan facilitar las transacciones, pero muchos ciudadanos temen la supervisión estatal y la posible pérdida de privacidad.

Por otro lado, la tokenización se presenta como una herramienta revolucionaria en el ámbito financiero, permitiendo que activos físicos se conviertan en representaciones digitales. Esta tecnología ofrece la posibilidad de hacer inversiones más accesibles al dividir activos en partes más pequeñas. Sin embargo, también plantea desafíos significativos, como la necesidad de una regulación robusta para proteger a los usuarios de posibles fraudes y ciberataques.

El futuro de la adopción de pagos digitales en México se enfrenta a un escenario complicado. A pesar de que la tendencia parece ser hacia la modernización, la arraigada preferencia por el efectivo indica que una transformación total hacia un entorno sin billetes podría estar lejos. El valor simbólico del dinero en efectivo, además de su función económica, refuerza la identidad nacional del país. Por lo tanto, aunque la digitalización avance, es probable que el efectivo siga cumpliendo un papel relevante en la economía mexicana por varios años más.

Compartir

Más noticias