Crimen brutal en rural de Neuquén: tres imputados por homicidio a Mario Forquera
En una audiencia de gran impacto en Neuquén, se presentaron los detalles del homicidio de Mario Andrés Forquera, por el que tres personas fueron imputadas. Se reportaron torturas brutales previas al asesinato, que fue calificado como agravado por alevosía y ensañamiento.

La investigación por el homicidio de Mario Andrés Forquera ha revelado detalles perturbadores que afectan a la comunidad del Alto Valle de Neuquén. La fiscal de Homicidios, Guadalupe Inaudi, junto a su asistente letrada Agustina Jarry, presentó en una audiencia los pormenores del ataque. La situación se tornó crítica cuando se imputó a Ricardo Cuevas, Diego Zalazar y Daniel "Samuel" Di Lena por homicidio agravado, que se caracterizó por alevosía y ensañamiento.
Según los relatos de la fiscal, el crimen se produjo en una propiedad rural de Cuevas, donde la víctima había ido a compartir bebidas y drogas con los imputados. Un desacuerdo relacionado con un lechón y un taladro desencadenó una violenta discusión, que llevó a una golpiza y torturas sistemáticas. Inaudi describió, de manera impactante, cómo Forquera fue desnudado, atado y amenazado con una escopeta antes de ser arrojado a un corral de cerdos. Esta descripción se sumó al hecho de que, para los fiscales, la conducta de los acusados evidenció una brutalidad extrema.
Los investigadores indicaron que las torturas incluyeron múltiples puñaladas, por lo que Forquera no falleció al instante. En un giro trágico, el cuerpo fue hallado a más de 300 metros del lugar donde se presumen ocurrieron los hechos, lo que sugiere que la víctima logró arrastrarse hasta agonizar antes de morir. El caso comenzó a cobrar atención pública el 4 de julio, cuando la expareja de Forquera denunció su desaparición tras días sin contacto. Esto encendió la alarma en la localidad y se inició su búsqueda.
Los registros de cámaras de seguridad fueron claves para seguir el recorrido de Forquera, evidenciando su llegada a la chacra de Cuevas. Las primeras pesquisas, un allanamiento el 11 de julio, condujeron a la incautación de varios elementos, incluidas una escopeta y prendas que se confirmaron pertenecían a la víctima a través de análisis de ADN.
A medida que el caso avanzaba, las lluvias interrumpieron la búsqueda del cuerpo hasta que fue encontrado el 3 de agosto, lo que permitió cerrar un capítulo oscuro en la comunidad local. Este crimen ha resaltado la violencia latente en algunos sectores rurales, lo que genera preocupación sobre la seguridad y la dinámica social en el Alto Valle de Neuquén.