ADCDiario

Crisis de agua en Querétaro por expansión de centros de datos, advierten colectivos

Colectivos de Querétaro alertan que la proliferación de centros de datos afecta gravemente el suministro de agua en comunidades cercanas. Denuncian un impacto ambiental considerable y la falta de regulación en la extracción de recursos hídricos por parte de estas empresas.

Por Fernanda López Castro4 min de lectura
Compartir
Crisis de agua en Querétaro por expansión de centros de datos, advierten colectivos

La expansión de los centros de datos en Querétaro ha desatado denuncias de colectivos y activistas locales, quienes aseguran que estas instalaciones están poniendo en peligro el suministro de agua en las comunidades aledañas. Estos servidores requieren un consumo considerable de agua y energía para su funcionamiento y presentan un modelo que podría considerarse una forma de extractivismo moderno. Con proyecciones de llegar a 1.3 gigawatts de capacidad instalada para estos data centers en 2030, se estima que su operación podría requerir entre 7,000 y 9,000 millones de litros de agua al año en una región que enfrenta sequías recurrentes.

El colectivo estudiantil UEMAS advirtió que el uso de agua en los sistemas de enfriamiento de los data centers es consuntivo, y aunque las empresas propongan alternativas sostenibles, estas tecnologías conllevan un alto consumo de agua durante épocas críticas. En varias localidades cercanas, como La Esperanza y Viborillas, los habitantes reportan escasez constante de agua y cortes eléctricos, situaciones que se han intensificado desde la llegada de grandes corporaciones como Microsoft.

Además, UEMAS revela que la regulación de la extracción de agua por parte de empresas tecnológicas es opaca. Por ejemplo, Microsoft recibió en octubre de 2023 una concesión para extraer 25 millones de litros de agua anuales, en una región donde el acuífero presenta una disponibilidad anual negativa. La falta de transparencia sobre la cantidad de agua que estas empresas realmente utilizan levanta preocupaciones sobre la competencia por recursos hídricos esenciales para la población local.

La llamada "Ley Kuri", implementada en 2022, ha sido objeto de críticas ya que permite a las empresas privadas acceder a concesiones de agua por largos períodos y no exige manifestaciones de impacto ambiental, lo que facilita el cambio de uso de suelo en beneficio de intereses inmobiliarios. Esta normativa clasifica a los data centers como "empresas de servicios", eximiéndolas de regulaciones que resguardan el medio ambiente, lo que agrava la situación de escasez hídrica.

El colectivo también denuncia consecuencias sociales y ambientales derivadas del funcionamiento de estos centros, incluyendo la instalación de turbinas de gas metano que emiten contaminantes, así como la creación de islas de calor que incrementan las temperaturas locales. Según estudios, se prevé que muchos de estos efectos adversos recaigan sobre las mujeres de las comunidades que asumen la carga del cuidado y la gestión del agua.

Los colectivos han comenzado a movilizarse, recurriendo a amparos legales y solicitudes de información pública en defensa de sus derechos. Exigen mayor transparencia sobre el uso de recursos hídricos y la revocación de leyes que promueven la privatización de este recurso vital. La crisis generada por los data centers se ha convertido en un riesgo inminente para la seguridad hídrica y la salud de las comunidades en Querétaro.

A medida que la preocupación crece, activistas y organizaciones locales levantan sus voces para evitar que estas prácticas continúen amenazando el vital recurso del agua y exigen que se tomen medidas efectivas para proteger a la población y el medio ambiente.

Compartir

Más noticias