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Crisis de combustible en Bolivia: Santa Cruz busca alternativas de importación

En Bolivia, la región de Santa Cruz se enfrenta a una profunda crisis de combustible y busca soluciones inmediatas. El gobernador Juan Pablo Velasco planea importar combustible para satisfacer la demanda local, enfrentándose al gobierno central en busca de autonomía.

Por María Silvia Trigo4 min de lectura
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Crisis de combustible en Bolivia: Santa Cruz busca alternativas de importación

Santa Cruz, la región más extensa y productiva de Bolivia, atraviesa una severa crisis de combustible que ha llevado a sus autoridades a buscar alternativas para garantizar el abastecimiento de su parque automotor e industrias. En este contexto, el gobernador Juan Pablo Velasco anunció su intención de negociar la importación de diésel y gasolina para cubrir parcialmente el consumo mensual de 40 millones de litros que tiene la región.

El gobernador, quien representa a la oposición, subrayó que no se quedarán inactivos ante la crisis y que se propondrá un modelo autónomo para la importación de combustibles. Velasco afirmó que solo necesitan la aprobación de un decreto supremo que les permita formalizar un convenio con empresas privadas, lo que facilitaría la comercialización a precios internacionales.

Paralelamente, los representantes del Comité Cívico de Santa Cruz mantuvieron un encuentro con funcionarios de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y el vocero presidencial, donde se discutieron la crisis del suministro de carburantes, provocada por la baja producción local y dificultades en la importación debido a restricciones en divisas. En esta reunión, YPFB se comprometió a generar un cronograma diario que informe sobre los volúmenes de combustible a despachar.

Entre las medidas propuestas, se incluye desarrollar normativas que faciliten la importación por parte de actores privados y fomentar la producción de biocombustibles. Sin embargo, algunos sectores exigieron la eliminación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, acusándola de ser un foco de corrupción en la comercialización de combustible. En respuesta, el ministro de Hidrocarburos anunció el cierre de esta agencia y la creación de una nueva entidad.

Adicionalmente, la situación se agudiza tras la reciente aprobación de un decreto que duplica el precio del diésel para grandes consumidores, elevando su costo de 9,80 a 18 bolivianos, un aumento que representa cerca del 84%. Esta medida busca regular la provisión de combustible, combatir el contrabando y disminuir las largas filas en las estaciones de servicio, pero ha generado incertidumbre sobre el impacto que tendrá en la economía local y el costo de vida en la región.

Con estas iniciativas, Santa Cruz intenta abordar de manera proactiva una crisis que afecta no solo a los automovilistas, sino también a los sectores productivos, que dependen del combustible para sus operaciones. Los próximos pasos dependerán de las decisiones políticas y económicas que tome tanto el gobierno regional como el nacional en medio de un escenario de tensión y demanda insatisfecha en el mercado de combustibles.

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