ADCDiario

Crisis en la industria textil: caída del 22,6% y pérdida de 16.536 empleos

La industria textil argentina atraviesa una crisis profunda, con una disminución del 22,6% en su actividad y más de 16.000 empleos perdidos en el último año. La caída en la producción se acompaña de un cierre significativo de fábricas y una baja en la capacidad operativa del sector.

4 min de lectura
Compartir
Crisis en la industria textil: caída del 22,6% y pérdida de 16.536 empleos

La industria textil en Argentina se encuentra en un estado crítico, habiendo registrado una caída del 22,6% en los primeros siete meses de 2026. Según el informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la producción ha alcanzado niveles mínimos, muy inferiores a los de otros sectores industriales, que en promedio retrocedieron un 4,9% interanual. Solo en julio, la industria textil sufrió un descenso del 13% en comparación con el mismo mes del año anterior.

La crisis no solo se refleja en la producción, sino también en el empleo. A mediados de 2026, el sector textil, junto a la confección, el cuero y el calzado, contaba con 92.531 empleos formales, lo que representa una pérdida alarmante de 16.536 puestos en comparación con el mismo período del año pasado. Desde diciembre de 2023, cuando asumió el nuevo gobierno, se han registrado 28.322 despidos acumulados. Cabe destacar que, aunque este sector representa solo el 8,4% del empleo industrial, ha sido responsable del 31% de la reducción total de puestos en la industria.

Además, el número de establecimientos en funcionamiento también ha disminuido notablemente. Hasta junio de este año, había 1.939 fábricas textiles, lo que significa 175 menos que un año atrás. Si se agregan los talleres de confección, la pérdida total asciende a 517 establecimientos en comparación con el mismo mes de 2025.

La utilización de la capacidad instalada es otro indicador preocupante. En julio, la industria textil funcionó a solo el 45,3% de su capacidad, superando por poco el nivel más bajo de operación desde 2024. En contraste, el promedio general de la industria se sitúa en un 58,2%, lo que revela una brecha significativa. La FITA ha calificado la situación como "estructural", indicando que la capacidad de producción del sector ha estado operando entre el 30% y el 50% desde finales de 2024.

Dentro de los segmentos más afectados se encuentran los tejidos y acabados, con caídas cercanas al 35%, seguidos por hilados de algodón y otros productos textiles, ambos con descensos superiores al 17%. La federación advirtió que, a pesar de la gravedad de la situación, no hay signos visibles de recuperación.

A su vez, la caída de la inversión es un termómetro que evidenció la crisis: entre enero y agosto, las importaciones de maquinaria textil totalizaron 78 millones de dólares, un 31,2% menos que el año anterior. Este descenso se debe en gran parte a la reducción de compras de maquinaria de lavado y equipos relacionados, lo que sugiere un panorama sombrío para el futuro del sector.

Compartir

Más noticias