Crisis financiera en la UNP: déficit millonario y expansión de flota vehicular
La Unidad Nacional de Protección (UNP) se enfrenta a una crisis financiera significativa, con un déficit proyectado de más de $2,48 billones para 2026, a pesar de un incremento del presupuesto del 91% en los últimos años. Además, la entidad ha ampliado su flota vehicular, duplicando sus activos destinados al transporte.

La Unidad Nacional de Protección (UNP) se encuentra en una situación financiera crítica, según un informe de empalme que ha sido entregado a la nueva dirección de la entidad. A pesar de haber aumentado su presupuesto de $1,64 billones en 2022 a $3,14 billones en 2025, se estima que la UNP requerirá financiación adicional de aproximadamente $2,48 billones para completar el nuevo año. Esta disparidad pone de relieve las dificultades que enfrentará la entidad durante la gestión de 2026.
El informe, elaborado al final de la dirección de Augusto Rodríguez y presentado al nuevo director Didier Blanco, cifra en 10.941 las personas actualmente protegidas por la UNP, de las cuales la mayoría cuenta con esquemas individuales. A pesar del incremento presupuestal, se ha señalado que los recursos son insuficientes para cubrir las necesidades operativas que la UNP enfrenta en su funcionamiento y operaciones de protección.
Uno de los principales destinos del presupuesto son los esquemas de seguridad que la UNP ofrece a sus beneficiarios. Esto incluye gastos en alquiler y mantenimiento de vehículos, adquisición de combustible, equipos de comunicación y elementos de seguridad como chalecos antibalas. Aunque la entidad ha logrado altos niveles de ejecución presupuestaria, alcanzando casi el 98% en 2025, la insuficiencia de recursos sigue siendo un tema preocupante.
Un aspecto destacado del informe es la ampliación de la flota vehicular de la UNP, que creció de 431 vehículos y motocicletas en 2022 a 884 en 2026. Esta duplicación de la flota, que representa un aumento del 105%, incluyó la adquisición de más de 400 camionetas. Estas inversiones buscan mejorar la capacidad operativa y logística de la entidad para atender mejor a funcionarios y líderes sociales en situación de riesgo.
Además, el documento menciona el aumento del personal, con la incorporación de 6.870 cargos permanentes, de los cuales un número significativo se destina a funciones vinculadas directamente al servicio de protección. Sin embargo, también se han abierto más de 3.581 procesos disciplinarios contra empleados, reflejando tensiones internas dentro de la organización.
Por último, en medio de estos desafíos, un clima de descontento se ha apoderado de la UNP, donde trabajadores han comenzado protestas por irregularidades en los procesos de contratación. Esta situación plantea un futuro incierto para la entidad y para aquellos a quienes protege.