Crisis interna en el PJ de Comodoro Rivadavia favorece a libertarios
El intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvilli, critica duramente al viceintendente Maximiliano Sampaoli, lo que refleja una crisis en el PJ local. Esta pelea interna no solo debilita sus carreras, sino que también favorece el ascenso de los libertarios en la región.

El escenario político en Comodoro Rivadavia se ha vuelto tenso con el enfrentamiento entre el intendente Othar Macharashvilli y el viceintendente Maximiliano Sampaoli. Macharashvilli ha señalado que Sampaoli está dificultando las propuestas del municipio, especialmente durante una crisis crítica en el transporte público que afecta a la ciudad desde hace tiempo. La falta de pagos a los choferes ha generado un caos, mientras que los concejales están tratando de abordar la situación mediante proyectos que buscan mejorar el servicio, aunque no sin dificultades.
El intendente Macharashvilli realizó declaraciones públicas en las que critica la actitud de Sampaoli, recordando que este último, que fue secretario de Gobierno y tiene experiencia en la administración del transporte, debería conocer mejor la realidad de la crisis que atraviesa la ciudad. Con este contexto, Sampaoli, que había sido mencionado como posible sucesor de Macharashvilli en 2027, se encuentra ahora en una posición débil debido a sus desacuerdos con el intendente y su falta de apoyo en asuntos importantes como el presupuesto municipal.
La inflexibilidad del viceintendente se hace evidentemente problemática dado que en el horizonte político también aparecen otros competidores dentro del PJ. El ex candidato a gobernador Juan Pablo Luque está considerando una nueva candidatura, ya sea para la intendencia o para la gobernación de Chubut. Además, el diputado provincial José Glinski busca establecerse como un candidato competitivo, prometiendo unidad mientras recorre la provincia, en un intento por recuperar el poder que el PJ perdió ante el joven Ignacio Torres en 2023.
La situación se complica aún más con la ambición del intendente de Dolavon, quien ha manifestado su deseo de participar en las internas del partido, lo que refleja un clima de incertidumbre y divisiones dentro del justicialismo. En este panorama de descontento y enfrentamientos, puede haber una oportunidad para que fuerzas externas, como los libertarios, capitalicen la fragmentación del PJ y ganen apoyo entre los votantes descontentos con la actual situación política.
Este conflicto interno en el justicialismo no es aislado, ya que representa un fenómeno más amplio que se observa en muchas provincias argentinas, donde los partidos tradicionales enfrentan desafíos serios y fracturas que permiten el crecimiento de nuevas alternativas políticas.