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Crisis política en la Casa Rosada por la estrategia electoral de cara a 2027

La situación política en la Casa Rosada y el Congreso se torna crítica, a medida que se aproxima el periodo electoral de 2027. Las divisiones internas dentro del oficialismo, especialmente en La Libertad Avanza, complican la estrategia frente a las provincias y la gestión legislativa, principalmente en torno al bloque del Súper RIGI.

Por Naira Torres Bel4 min de lectura
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Crisis política en la Casa Rosada por la estrategia electoral de cara a 2027

La tensión en el Gobierno argentino ha alcanzado niveles notorios en la Casa Rosada y el Congreso, ante un panorama electoral dudoso a partir de la confrontación interna dentro de La Libertad Avanza. La reciente aprobación del DNU 70/23 brindó un respiro momentáneo al oficialismo, pero también evidenció fracturas en el bloque libertario. Karina Milei y Santiago Caputo emergen como figuras opuestas respecto a la estrategia electoral a seguir, especialmente en las provincias.

Los diputados de La Libertad Avanza manifestaron su preocupación ante la reciente sesión que podría haber definido el futuro del DNU. La falta de quorum, gracias a la ausencia de 121 legisladores aliados a gobernadores, subrayó la fragilidad de la cohesión dentro del bloque oficialista. Gobernadores de provincias clave como Neuquén, Chubut y Santa Cruz jugaron un rol crucial en esto, mostrando su disposición a sostener una política desreguladora, aunque los acuerdos sustanciales aún no estén firmemente establecidos.

A pesar del alivio que este resultado trajo, el oficialismo enfrenta el desafío de cómo coordinar su estrategia con las provincias. Las últimas encuestas resaltan un escenario competitivo en el cual el gobernador Axel Kicillof podría superar a Javier Milei en una eventual segunda vuelta electoral. A pesar de que desde el Gobierno intentan minimizar la interpretación de estos resultados, la inquietud es palpable, dado el impacto económico que podría tener un resultado adverso en las elecciones, que se traduciría en una posible incertidumbre en los mercados.

Las proyecciones, que indican una diferencia de apenas tres puntos entre los candidatos, activan alarmas en el entorno económico del oficialismo. La posibilidad de un cambio en la administración podría llevar a desmantelar posiciones en riesgo, generando inestabilidad en el contexto financiero argentino.

Al mismo tiempo, el Gobierno enfrenta una parálisis legislativa en torno al Súper RIGI, un marco diseñado para atraer inversiones significativas en sectores de alto potencial. A tan solo 45 días del cierre de las sesiones ordinarias, los esfuerzos del Ministerio de Economía para desbloquear el proyecto se complican ante exigencias de senadores que solicitan mayores garantías para proveedores locales ante las importaciones.

La unión del oficialismo frente a estos desafíos es crucial para que pueda delinear una hoja de ruta clara, tanto en términos electorales como legislativos. El Congreso se presenta como un campo de batalla, no solo por la aprobación del Súper RIGI, sino también por la concertación de un consenso que podría definir el futuro político argentino.

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