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Crisis textil en Argentina: se cerró 1 de cada 6 empresas desde 2023

El informe de la Fundación Pro Tejer revela que desde diciembre de 2023, el 17% de las empresas textiles en Argentina ha cerrado, lo que representa más de una compañía por día. Esta crisis ha afectado severamente la producción y el empleo en el sector, con una disminución de 28.000 puestos de trabajo en la industria textil, indumentaria y calzado.

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Crisis textil en Argentina: se cerró 1 de cada 6 empresas desde 2023

La crisis en la industria textil argentina se profundiza con datos alarmantes. Desde diciembre de 2023, más de 1.000 empresas del sector han cerrado, lo que equivale a una de cada seis a nivel nacional. Este escenario es el resultado de un deterioro que ha persistido por más de dos años, con una desaceleración de la producción que alcanzó una caída del 33,8% en los últimos tres años. En el último mes, la producción textil exhibió un descenso del 13% en comparación con el mismo período del año anterior, y el sector de prendas de vestir y calzado enfrentó una baja del 15,9% interanual.

El informe elaborado por la Fundación Pro Tejer destaca que, entre diciembre de 2023 y junio de 2026, el sector no solo vio reducir su número de empresas, sino que también perdió el 23,4% de su empleo registrado, lo que marca la caída más significativa en comparación con otros sectores industriales. De los 86.711 puestos de trabajo que se destruyeron en la industria manufacturera, aproximadamente 28.322 pertenecen al sector textil, documentando así que un tercio de las pérdidas de empleo industrial provienen de esta actividad.

La situación se complica aún más con el dato de que más del 60% de las máquinas utilizadas en las fábricas textiles permanecen inactivas. En julio, la capacidad instalada se ubicó en un bajo 45,3%, evidenciando que cada vez menos unidades operan a pleno rendimiento. Este índice se encuentra en el nivel más bajo desde que se tiene registro, excepto durante el año de la pandemia en 2020.

Además, las inversiones en el sector textil han caído drásticamente. En el periodo que va de 2021 a 2024, se documentó el ciclo de modernización más significativo de la industria, realizando inversiones que alcanzaron los 782 millones de dólares. Sin embargo, la importación de bienes de capital experimentó un desplome del 39% en 2025 en comparación con 2023, y el retroceso se intensificó en 2026.

El impacto de esta crisis es notable en las economías locales donde se asientan estas empresas. Con cada cierre se reduce el consumo y los ingresos de los trabajadores, sirviendo como un reflejo del estado de la economía argentina que se enfrenta a un panorama complicado. La retroalimentación entre el cierre de empresas y la pérdida de empleos se convierte en un ciclo que es difícil de revertir.

En este contexto, el futuro de la industria textil en Argentina es incierto. La necesidad de medidas estratégicas y una reactivación económica se vuelve imperativa para revertir la tendencia negativa y fomentar nuevas oportunidades dentro de un sector que es vital para muchas comunidades.

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