Crítica a la carga impositiva en Río Negro y su impacto en empresas
Una carta dirigida al gobierno provincial critica la excesiva presión fiscal sobre las pequeñas y medianas empresas en Río Negro, destacando su impacto negativo en la rentabilidad. Se señala que los impuestos, especialmente el de Ingresos Brutos, superan las ganancias de los empresarios, mientras que el Estado no asume riesgos.

Una reciente carta dirigida al Gobierno de Río Negro ha puesto de relieve la preocupación de los empresarios sobre la elevada carga impositiva que enfrentan en la provincia, especialmente a través del impuesto sobre los Ingresos Brutos. Este tributo alcanza al 5% y se aplica a la facturación, lo que ha llevado a que muchos pequeños y medianos negocios se vean en una situación financiera precaria, obteniendo márgenes de ganancia de apenas entre el 1% y el 1,5%.
Además, se menciona que mientras el Estado recauda en cada etapa del ciclo productivo, no contribuye con ningún riesgo ni inversión, lo que genera una relación asimétrica entre el comerciante y el gobierno. Se critica que los tributos sean tan altos que exceden las ganancias obtenidas por los empresarios, quienes son los que realmente arriesgan su capital. Este fenómeno ha sido señalado por economistas y organizaciones de la industria como uno de los impuestos más distorsivos en el país.
La carta también menciona el desprestigio de los gastos estatales, apuntando a que el estado parece derrochar recursos en proyectos superfluos en lugar de apoyar a quienes generan empleo y riqueza. De esta forma, se pregunta por qué el Estado no se hace responsable de la correcta asignación de los fondos públicos mientras se exige mucho a quienes producen.
Históricamente, los productores en Río Negro han enfrentado altos costos fiscales. A modo de ejemplo, se recuerda que cuando Carlos Soria fue intendente de General Roca, se gestionaron descuentos significativos para los servicios e industrias, pero estas medidas fueron revocadas en un contexto donde se requerían estrategias para fomentar la producción.
El llamado a la acción es claro: se insta a los legisladores a reconsiderar la estructura impositiva que, según se argumenta, está asfixiando la actividad económica en la provincia. La carta concluye afirmando que producir en Río Negro no debería percibirse como un acto de fe, sino como una actividad viable y sostenible.
Con esta crítica, se plantea un escenario en el que la reforma fiscal es urgente para revitalizar el tejido empresarial de Río Negro y permitir un desarrollo económico más equilibrado y justo.