Cuatro obras clave del RIGI impulsan la producción en Neuquén y Río Negro
La Patagonia se posiciona como eje central de un ambicioso programa de infraestructura destinado a impulsar la producción y las exportaciones. Cuatro obras destacadas, financiadas bajo el Régimen de Inversiones para el Gas Natural Licuado, prometen transformar el sector energético en las provincias de Neuquén y Río Negro.

La Patagonia se ha convertido en el foco de un plan gubernamental destinado a mejorar la infraestructura productiva y exportadora del país, en especial en el sector energético. Este esfuerzo se articula alrededor del Régimen de Inversiones para el Gas Natural Licuado (RIGI), que ofrece beneficios impositivos y cambiarios con el objetivo de atraer inversiones significativas, superando los 200 millones de dólares. Este régimen está dando impulso a varios proyectos estratégicos, todos surgidos en la región de Vaca Muerta, esencial para el desarrollo energético de Argentina.
Entre las iniciativas más destacadas se encuentra Argentina LNG, un proyecto emblemático de YPF con una inversión total de 50.000 millones de dólares. Este complejo busca producir y exportar gas natural licuado, con un ambicioso plan de licuefacción de gas para alcanzar hasta 12 millones de toneladas anuales hacia 2030. Las proyecciones de ingresos a partir de estas exportaciones podrían llegar a unos 14.000 millones de dólares cada año, lo que impactaría significativamente en la economía regional.
Además, la construcción del oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) avanza rápidamente, con una inversión de 3.000 millones de dólares destinada a conectar añadido una vasta red de 437 kilómetros entre Añelo y Punta Colorada, permitiendo la salida de hasta 550.000 barriles diarios de petróleo hacia 2027. Este oleoducto se financia mediante el mayor crédito comercial para infraestructura en la historia argentina, lo que pone de manifiesto la importancia del proyecto.
El Gasoducto San Matías, que unirá Neuquén con el Golfo San Matías, complementa estas iniciativas con una inversión de 1.300 millones de dólares, orientada a abastecer el mercado interno y mejorar el potencial de exportación, generando unos 2.500 millones de dólares en ventas externas anuales. Por último, la ampliación del Tramo I del Gasoducto Perito Moreno también forma parte de este conjunto de obras, buscando sumar 12 millones de metros cúbicos diarios a la capacidad de transporte de gas hacia el área metropolitana.
Desde el gobierno, se señala que estas iniciativas no sólo mejorarán la infraestructura regional sino que también son esenciales para aprovechar las ventajas comparativas que Argentina tiene en energía, agro y minería. Sin embargo, analistas advierten que la realización de estos proyectos depende de un entorno macroeconómico estable, que incluya inflación controlada y acceso a financiamiento adecuado.
En suma, estas obras, impulsadas mayormente con capital privado bajo el RIGI, tienen el potencial de transformar la economía patagónica, generando un aumento significativo en la capacidad exportadora que beneficia no solo a la región sino a todo el país.