ADCDiario

Cuba enfrenta apagones severos que afectan a la población y servicios básicos

Cuba sufre una crisis energética severa que ha dejado a casi toda la isla sin electricidad por varios días, complicando la vida cotidiana y los servicios esenciales. La situación se agrava por restricciones externas y una infraestructura deteriorada.

4 min de lectura
Compartir
Cuba enfrenta apagones severos que afectan a la población y servicios básicos

Cuba se encuentra en una nueva crisis energética, con apagones generalizados que han dejado a casi toda la población sin acceso a la electricidad durante tres días consecutivos. La situación ha puesto en jaque la vida cotidiana de los cubanos, quienes se enfrentan a la falta de luz, agua y gas, con un notable malestar social que se intensifica conforme se extienden los cortes.

Las causas de esta crisis son diversas, incluyendo la insuficiente capacidad de generación de electricidad del país y las restricciones impuestas por Estados Unidos que afectan la importación de crudo y sus derivados. Actualmente, Cuba depende en gran medida del exterior para satisfacer aproximadamente la mitad de su demanda energética, lo que a su vez limita la capacidad del sistema eléctrico interno.

La Unión Eléctrica de Cuba ha realizado esfuerzos por restaurar el servicio, informando sobre el progreso en la reconexión de varias provincias. Sin embargo, el avance es lento y se ha visto frustrado por el sistema de generación de energía extremadamente limitado. En La Habana, aunque se ha recuperado el suministro a una parte de la población, aún queda mucho por hacer para restablecer completamente el servicio.

La vida diaria de los cubanos se complica considerablemente con los cortes eléctricos. Testimonios de residentes destacan las dificultades para manejar pagos y acceder a efectivo, exacerbadas por la falta de luz. La situación afecta sobre todo a los adultos mayores, quienes a menudo tienen que esperar en largas filas frente a los bancos estatales, donde la escasez de billetes se ha convertido en un problema habitual desde que el Banco Central de Cuba levantó límites de extracción sin resolver el problema de fondo.

Desde julio de 2024, el país ha experimentado apagones más frecuentes y prolongados, llegando a superar las 40 horas sin energía en algunas provincias. Residentes de diversas ciudades, como La Habana, informan de temperaturas agobiantes y condiciones de vida cada vez más difíciles, lo cual afecta no solo la salud física, sino también la estabilidad mental de la población.

A pesar de las promesas del gobierno, los cubanos continúan sufriendo las consecuencias de una crisis energética profunda, en una situación que no parece mejorar a corto plazo. La falta de respuestas efectivas y el deterioro de la infraestructura eléctrica están en el centro de los reclamos ciudadanos, quienes exigen soluciones a un problema que se ha vuelto insostenible y cuya frecuencia ha aumentado dramáticamente en los últimos 24 meses.

Compartir

Más noticias