Cuba enfrenta un récord de apagones: el 74% del país sin electricidad
Cuba experimentará un día con un récord de apagones, afectando al 74% de su territorio, en medio de una crisis energética que impacta la economía nacional.

Cuba se prepara para afrontar un nuevo récord de cortes de energía, con el 74% de su población prevista a estar sin electricidad durante el pico de demanda. Esta situación, promueve un gran impacto social y económico, particularmente en un contexto donde la crisis eléctrica persiste y se acentúa con el tiempo. Desde mediados de 2024, el sistema eléctrico cubano se enfrenta a serias deficiencias, muchas de las cuales son atribuibles a la infraestructura envejecida y a la falta de inversión crucial en el sector.
Los datos de la estatal Unión Eléctrica revelan que la capacidad de generación prevista para el horario pico será de solo 850 megavatios (MW), al tiempo que se estima que la demanda alcanzará los 3.200 MW. Esto significa que aproximadamente 2.380 MW se desconectarán para evitar apagones descontrolados. Para agravar la situación, la mayoría de las plantas termoeléctricas del país se encuentran inoperativas debido a fallas y a un intenso mantenimiento, lo que genera una preocupación adicional sobre la sostenibilidad del sistema eléctrico en Cuba.
El año ha sido particularmente difícil, acumulando cinco apagones significativos hasta la fecha. La crisis energética se ha manifestado también a través de apagones prolongados, con muchos cubanos reportando cortes de electricidad de hasta 20 horas diarias en La Habana, y días enteros en otras regiones. Según expertos, estas circunstancias no solo afectan a la vida cotidiana de los ciudadanos, sino que también tienen repercusiones directas en la economía, que ya se encontraba paralizada.
A pesar de que el 40% del suministro de energía proviene de plantas de generación termoeléctrica, la inestabilidad del sistema implica que el país depende de motores que utilizan diésel y fueloil, fuentes que han estado prácticamente inactivas desde enero debido al embargo de Estados Unidos. Esto ha dejado a Cuba en una situación de escasez crítica, con solo una producción nacional de 40.000 barriles de petróleo diarios, frente a una necesidad de más de 100.000 barriles para cubrir la demanda.
Los efectos de esta crisis, aún en escalada, podrían llevar a estimaciones de contracción económica de un 6,5% para este año. Este descenso se suma a una caída acumulada de más del 15% durante los últimos cinco años, evidenciando un deterioro en la situación financiera del país. La recuperación del sistema eléctrico nacional requeriría inversiones de entre 8.000 y 10.000 millones de dólares, una cifra que supera la capacidad actual de Cuba, ya sumida en una profunda crisis económica.
En este contexto, la situación se tornará crítica durante la jornada de este miércoles, y mientras la Asamblea Nacional del Poder Popular se reúna, el país observará como esta crisis energética continúa impactando a la población en su día a día. Sin un plan de recuperación viable, la desesperanza sobre el futuro del sistema eléctrico se agudiza en cada rincón de la isla.