Cuidados paliativos en Cutral Co: acompañamiento y dignidad en el dolor
En Cutral Co, un equipo de siete profesionales ofrece atención de cuidados paliativos a pacientes con enfermedades oncológicas. Su labor se centra en el acompañamiento y la dignidad durante el proceso de enfermedad, atendiendo a adultos en un ambiente acogedor y humano.

En Cutral Co, un grupo de siete profesionales de la salud ha consolidado, a lo largo de siete años, un equipo de cuidados paliativos especializado en la atención a adultos con enfermedades oncológicas. Este equipo se ubica en el barrio Pueblo Nuevo, específicamente en la calle Stankovsky, y está conformado por médicos, enfermeros y personal administrativo que trabajan en conjunto para ofrecer una atención integral a sus pacientes.
El enfoque del grupo es brindar no solo asistencia médica, sino también un fuerte componente de contención emocional y social. A menudo, los pacientes llegan a cuidados paliativos con un concepto erróneo de que esta etapa significa el final de sus vidas. Sin embargo, los profesionales se esfuerzan en hacer entender que se trata de un acompañamiento durante el proceso de enfermedad. Nanci Cofré, licenciada en enfermería, enfatizó que el equipo trabaja con personas desde el inicio de sus tratamientos oncológicos, buscando evitar que lleguen tarde a recibir apoyo.
El objetivo esencial de su labor es aliviar los síntomas y asegurar que los pacientes no sufran. Actualmente cuentan con 52 pacientes y brindan atención a domicilio en casos donde la movilidad es un problema. Además, ofrecen un servicio de atención telefónica las 24 horas, a pesar de que el horario operativo es de 8 a 16. Esto permite una respuesta rápida y efectiva ante situaciones críticas.
Dentro de su labor, también se incluye un trabajo social crucial, ya que ayudan a las familias a acceder a medicamentos y materiales necesarios que pueden ser económicamente inalcanzables. Resaltaron que muchas veces las derivaciones hacia hospitales en Neuquén representan un gran desafío por su costo y la burocracia involucrada, lo que hace aún más esencial su intervención. La comunidad ha respondido donando medicación y otros insumos, lo que fortalece el vínculo entre el equipo y los familiares de los pacientes.
Este espacio, que se aleja del ambiente hospitalario tradicional, se presenta como una opción más tranquila y respetuosa hacia las necesidades de los pacientes. Las personas son atendidas con un enfoque que prioriza la autonomía y las decisiones de cada individuo en diálogo con sus familias. Esto se alinea con las pautas de bioética en la atención sanitaria, asegurando que cada paciente reciba el cuidado que realmente necesita durante momentos difíciles.