Culmina la investigación por la muerte de Tahiel en un piletón del EPAS
La Fiscalía de Neuquén cerró la investigación sobre la muerte de Tahiel Herrera Meli, hallado sin vida en un piletón del EPAS. Según la fiscal, las pruebas no indican que su fallecimiento sea producto de un delito.

La Fiscalía de Neuquén dio fin a la investigación relacionada con la muerte de Tahiel Herrera Meli, un niño de seis años que fue hallado sin vida en un piletón de una planta de tratamiento de agua del EPAS en el barrio Confluencia. En una reunión mantenida por la fiscal Lorena Juárez con la familia, se comunicaron los resultados que determinan que no hay elementos que sugieran la existencia de un delito detrás del fallecimiento del niño.
Durante la investigación, se analizaron las grabaciones de las cámaras de seguridad de la planta, junto con testimonios y resultados de pericias. Las imágenes muestran que Tahiel accedió al predio a través de un portón abierto, continuando su camino hacia el interior hasta llegar al sector donde se encontraban los piletones, cerciorando así la trayectoria que siguió antes de ser encontrado. El registro audiovisual permitió seguir su movimiento, desde que ingresó corriendo hasta el momento en que fue advertido por un guardia de seguridad.
La secuencia describe cómo el guardia, al ver al niño dentro de las instalaciones, intentó comunicarse con él, pero no logró detenerlo. Al no poder interceptarlo, se dirigió a informar a la madre de Tahiel de su ubicación, quien logró ingresar en busca de su hijo. La coordinación de estas acciones de vigilancia fueron claves para reconstruir lo sucedido en esos momentos críticos.
El examen médico-legal y la autopsia, que también formaron parte de las evidencias analizadas, confirmaron que la muerte del pequeño fue a causa de asfixia por sumersión. Sin embargo, los resultados no revelaron signos de intervención de terceros, lesiones traumáticas ni otras evidencias que pudieran indicar una conducta delictiva.
La resolución de la fiscal Juárez concluyó que no existían pruebas suficientes para asumir que el fallecimiento de Tahiel estuviera ligado a un hecho delictivo. Esto implica que el trágico desenlace del caso no se clasifica en los términos previstos por la legislación penal, cerrando así la causa penal.
Este caso ha generado gran preocupación en la comunidad local, dado el doloroso desenlace y la vulnerabilidad de los niños en el acceso a sitios peligrosos. Las autoridades pertinentes tendrán que considerar medidas de seguridad para evitar incidentes similares en el futuro. La tragedia de Tahiel recuerda la importancia de mantener el control y la vigilancia en instalaciones que pueden representar un riesgo para la población infantil.