Culpable por el transfemicidio de Azul Semeñenko en Neuquén
El jurado consideró culpable a Roberto Daniel Sánchez por el transfemicidio de Azul Semeñenko, quien fue asesinada por motivos de odio de género. Se le impuso la pena de prisión perpetua tras diez jornadas de juicio y presentaciones de ambas partes.

El juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko culminó con un veredicto de culpabilidad hacia Roberto Daniel Sánchez, quien deberá enfrentar prisión perpetua. El jurado popular determinó que el homicidio fue agravado por elementos como el ensañamiento, el odio de género y la violencia de género, reflejando una clara interpretación de las circunstancias del delito.
Durante la última jornada del proceso, el fiscal Agustín García expuso un detallado alegato de clausura en el que examinó las pruebas presentadas durante el juicio. García dirigió su atención a los testimonios y los informes periciales que respaldaban la caracterización del crimen como un transfemicidio, un término que resalta la violencia específica sufrida por las personas trans en contextos de odio.
Por su parte, el abogado querellante Fernando Gómez, en representación de la familia de Semeñenko, subrayó las dificultades que enfrentaba la víctima debido a su identidad de género y su situación económica, lo que la llevó a tener que ejercer el trabajo sexual. Gómez apoyó la solicitud de la fiscalía de que se consideraran todos los agravantes al momento de la decisión del jurado.
La defensa de Sánchez, aunque admitió el homicidio, propuso una narrativa distinta. Alegaron que el ataque no fue premeditado y argumentaron que el acusado actuó bajo un estado de emoción violenta, lo que podría modificar la percepción del jurado sobre las circunstancias en las que ocurrió el crimen. No obstante, esta interpretación fue rechazada por la Fiscalía y la querella, quienes insistieron en que se trató de un acto de violencia desproporcionada, motivado por el odio.
El fallo del jurado se da en un escenario donde los transfemicidios y la violencia de género son cuestiones de creciente preocupación social en Argentina. Este caso no solo es un reflejo de estas problemáticas, sino que también pone de relieve la necesidad de abordar la vulnerabilidad que enfrentan las personas trans en su día a día. Las condiciones que llevaron a Semeñenko a una vida de riesgos son un llamado a la acción para las políticas de inclusión y protección.
A partir de este veredicto, se espera que se realicen debates sobre cómo mejorar la legislación para proteger a las comunidades vulnerables y prevenir futuras tragedias. La condena a Sánchez podría ser un precedente importante en la lucha por los derechos de las personas trans en el país.