Darío Giordano desmintió las acusaciones de violencia de su hijo Valentín
Darío Giordano, productor y padre de Valentín Yankelevich, defendió su inocencia ante acusaciones de violencia doméstica por parte de su hijo. A través de un comunicado, resolvió aclarar su situación judicial y su relación familiar tras el fallecimiento de Romina Yan.

En respuesta a las acusaciones de violencia realizadas por su hijo Valentín Yankelevich, Darío Giordano emitió un comunicado donde niega tajantemente los hechos. Giordano, quien es un conocido productor de televisión, subrayó que nunca ocurrieron episodios de violencia, tanto antes como después de la muerte de Romina Yan, su expareja y madre de sus hijos. Afirmó que ya en 2018 fue sobreseído en una causa judicial relacionada con estas acusaciones, que sostiene nunca fueron comprobadas.
Giordano explicó que las acusaciones recientes lo llevaron a romper más de una década de silencio y que su intención no es discutir públicamente con Valentín. En su comunicado, insistió en que hubo una maniobra para distorsionar la realidad y que él y su familia han sido víctimas en esta situación. Puso de relieve que, aunque reconoce que la muerte de Yan fue un momento difícil, su familia siempre ha sido unida y él hace hincapié en el bienestar de sus hijos.
En esta reciente aparición mediática, Giordano también trató de poner en contexto la situación familiar, mencionando que además de Valentín y Franco, tiene otros hijos, Azul y Dante, quienes manifiestan que nunca vivieron en un hogar violento. Aseguró que las reivindicaciones de su hijo no reflejan la realidad de su hogar y cuestionó la decisión de ciertos allegados que, según él, facilitaron la salida de menores de un entorno supuestamente violento mientras dejaron atrás a una hija más pequeña.
Valentín Yankelevich, por su parte, había compartido su experiencia de una infancia marcada por la angustia y el temor debido a la supuesta violencia paterna. Sus declaraciones han resonado en medios de comunicación, llevando a un renovado escrutinio en la vida del productor. Giordano expresó que no responderá a través de los medios ni atacará los sentimientos de su hijo, manteniendo que lo ama profundamente.
Históricamente, Giordano ha llevado un perfil bajo, y su matrimonio con Romina Yan en 1998 fue bien conocido en el ámbito del espectáculo argentino, dado el notable éxito de su esposa como actriz y presentadora. La muerte de Yan en 2010 dejó una huella profunda en su familia, y Giordano reconoció no haber estado a la altura en ese momento,
Las acciones legales y mediáticas en torno a este asunto continuarán generando atención debido a la historia familiar y la relevancia pública de sus protagonistas. La situación actual pone de relieve la complejidad de las relaciones paterno-filiales, sobre todo en el dolor que acompaña a la pérdida de un ser querido y cómo se manifiestan diferentes experiencias en el seno familiar.