Darío Herrera, de Andacollo al Mundial 2026 y a la polémica en el fútbol argentino
Darío Herrera, árbitro oriundo de Andacollo, Neuquén, ha sido designado para el Mundial 2026 tras una carrera marcada por la polémica. Su reciente actuación en la Supercopa Internacional generó críticas, sumando a su reputación de árbitro controvertido en el fútbol argentino.

Darío Herrera, un árbitro de 41 años originario de Andacollo, una pequeña localidad en Neuquén con cerca de 2600 habitantes, ha sido seleccionado para formar parte del grupo de árbitros en el Mundial 2026. Este torneo contará con la participación histórica de 48 países y la presencia de tres árbitros argentinos, entre ellos Herrera, quien se unirá a Facundo Tello y Yael Falcón Pérez. Su trayectoria de 13 años como árbitro profesional comenzó en 2013, y a lo largo de su carrera ha estado en el centro de varias controversias que han marcado su imagen en el deporte.
Recientemente, Herrera se vio envuelto nuevamente en una polémica tras su actuación en la final de la Supercopa Internacional, disputada entre Rosario Central y Estudiantes de La Plata en Santiago del Estero, donde el equipo rosarino se consagró campeón. Las decisiones arbitrales tomadas durante este encuentro han reavivado los debates sobre su juicio en situaciones claves, un patrón que se repite a lo largo de su carrera. Su camino no ha estado exento de críticas, especialmente desde sus inicios, cuando se convirtió en blanco de cuestionamientos tras una decisión controvertida en un partido entre San Lorenzo y River Plate, donde sancionó un penal que desencadenó reacciones furibundas de los hinchas y del propio equipo millonario.
La AFA ha depositado una considerable confianza en Herrera, designándolo para dirigir clásicos y encuentros decisivos en la Liga Profesional. Su experiencia se pone de manifiesto al ser elegido repetidamente para arbitrar el Superclásico entre River y Boca, habiendo estado al frente en siete ocasiones, en las cuales se registran diversas controversias, como la recordada noche del gas pimienta en la Bombonera en 2015.
Los incidentes a lo largo de su carrera han implicado un impacto significativo tanto en su trayectoria profesional como en la percepción pública que se tiene sobre él como árbitro. En el ámbito del fútbol argentino, la autoridad de un árbitro no solo se relaciona con la cantidad de partidos dirigidos, sino también con su actuación en los partidos que le son adjudicados por la AFA. Esto ha hecho que sus decisiones sean constantemente evaluadas y discutidas antes de cada encuentro.
En el contexto del fútbol argentino, donde la pasión y la crítica son parte del juego, la figura de Herrera genera tanto el reconocimiento por su capacidad para manejar encuentros de alta presión como el escepticismo por las decisiones que toma en situaciones controvertidas. A medida que se aproxima el Mundial, su papel como árbitro podría ser clave, tanto para reafirmar su reputación como para enfrentar nuevamente el escrutinio público debido a su historia llena de incidentes.