De estudiante a docente: el regreso de Camila a El Manso para enseñar agroecología
Camila John, oriunda de El Manso, regresó tras completar sus estudios en agroecología para enseñar en el CET 35. Su historia refleja la mejora en el acceso a la educación técnica en la región.

En el marco del Día de la Agricultura y del Productor Agropecuario, la historia de Camila John pone de manifiesto la importancia de mantener raíces en el campo. Camila, originaria de El Manso Inferior, dejó su hogar para continuar sus estudios secundarios en El Bolsón, ya que no había oferta educativa en su paraje natal. Posteriormente, completó su formación en la carrera de Agroecología en la Universidad Nacional de Río Negro, con la firme intención de regresar a su tierra.
A sus 32 años, Camila se desempeña como docente en el Centro de Educación Técnica 35 de El Manso, una institución educativa que abrió sus puertas hace cinco años y que ha mejorado el acceso a la educación técnica de los jóvenes del área. Su labor no solo implica enseñar, sino también inspirar a las nuevas generaciones a quedarse y desarrollar sus proyectos en el campo, evitando así el éxodo que muchos jóvenes padecían en busca de mejores oportunidades.
Durante su formación académica, Camila se vinculó con profesionales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de El Bolsón, donde realizó un diagnóstico de los productores en El Manso. Su estudio involucró encuestas a cien productores locales, los cuales revelaron un cambio significativo en la estructura productiva desde un análisis previo realizado en 2012. La investigación demostró un aumento en el número de productores medianos, en contraposición a los pequeños, el cual se debía a diversos factores, incluyendo la subdivisión de tierras y un crecimiento en la actividad turística de la región.
Camila proviene de una familia con fuertes lazos en la ganadería, lo que le permitió cultivar una conexión profunda con el campo. Al regresar, se encuentra en proceso de construcción de su hogar en el campo de sus padres, inserto en un entorno natural único, aunque propenso a inundaciones durante el deshielo. Esta situación subraya los desafíos que enfrentan los habitantes del paraje, quienes deben lidiar con problemas de infraestructura y acceso, a pesar de la belleza de su entorno.
La llegada de Camila a la educación en El Manso no solo significa una nueva etapa en su vida, sino también un cambio significativo en la comunidad. Con su regreso, ella se convierte en un símbolo de la posibilidad de formar profesionales que elijan quedarse en su tierra natal y contribuir al desarrollo local, al tiempo que les brinda a los jóvenes la oportunidad de acceder a una educación técnica sin la necesidad de abandonar su hogar.
Camila John refleja la esperanza de una generación de jóvenes que pueden ahora formarse localmente, lo que podría contribuir a un futuro más sostenible y próspero para El Manso y sus alrededores.