Declaraciones de María Belén Correa en el juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko
Durante el juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko, María Belén Correa, fundadora de ATTA, expuso sobre la violencia y la persecución que enfrentan las mujeres trans. Su testimonio conecta experiencias históricas con la lucha contemporánea por los derechos de la comunidad trans en Argentina.

En el marco del juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko, María Belén Correa, activista argentina radicada en Alemania y fundadora de la Asociación de Travestis Argentinas (ATTA), ofreció un impactante testimonio. Este juicio, que se encuentra en su etapa final, pone de relieve las atrocidades y el contexto de violencia en el que viven muchas personas de la comunidad trans en Argentina. La audiencia ante el jurado popular se centró en la acusación contra Roberto Daniel Sánchez, quien está siendo juzgado por homicidio triplemente agravado.
Correa, quien se identificó como "sobreviviente" de un contexto de persecución y violencia, compartió su experiencia y la memoria colectiva de la comunidad trans. En su presentación, destacó los patrones de violencia sistemática que han sido documentados desde 1998, incluyendo persecuciones policiales, expulsiones familiares y dificultades para acceder a educación y salud. Estas vivencias ilustran un retrato sombrío sobre la lucha por la existencia y los derechos básicos de las mujeres trans en Argentina.
Desde sus primeros pasos en la defensa de los derechos trans en 1992, tras adoptar el nombre de María Belén, Correa ha impulsado la creación de redes de apoyo en América Latina. En 2001, emigró y continuó su labor en el exterior, ampliando su compromiso al fundar en 2012 el Archivo de la Memoria Trans, dedicado a rescatar historias y vivencias de una comunidad que ha sido históricamente marginada.
El testimonio de Correa también subrayó los avances logrados, como la sanción de la Ley de Identidad de Género, a la que describió como un hito para la democracia de las personas trans. Sin embargo, advirtió que las condiciones de vida de las generaciones previas son muy distintas a las de los jóvenes que han crecido en un contexto más favorable. Las dificultades que enfrentaron sus antecesoras dejaron marcadas cicatrices en una comunidad que, a lo largo de los años, ha tenido que luchar por su visibilidad y derechos.
El relato de María Belén no solo se centró en la violencia y la exclusión, sino también en la necesidad de reconocimiento y reivindicación de las identidades trans. Resaltó que muchas mujeres trans que han superado los 40 años lo han hecho por haber tenido que escapar de situaciones de violencia y discriminación, contrastando con la experiencia de las nuevas generaciones que viven en un entorno más protegido.
El juicio por el transfemicidio de Semeñenko se encuentra en una etapa crucial, con el jurado popular a punto de emitir su veredicto. La comunidad espera que esta instancia trascienda más allá de la justicia individual, generando una conciencia social sobre la violencia que enfrentan las personas trans en Argentina.