Declive del turismo de compras en Chile: productos que aún son convenientes
La tendencia de los argentinos a realizar viajes de compras a Chile ha disminuido, principalmente debido al encarecimiento de vuelos y productos. Sin embargo, algunos artículos tecnológicos todavía presentan diferencias significativas de precio que podrían justificar la visita.

La costumbre de realizar viajes de compras a Chile por parte de los argentinos ha perdido impulso. Esto se debe, en parte, al aumento de los costos de traslado y a la disminución del margen de ahorro en productos que antes eran altamente competitivos. El ingreso de argentinos al país vecino sufrió una caída del 40% entre enero y mayo de este año en comparación con el mismo periodo del año anterior, de acuerdo con la Cámara Nacional de Comercio de Chile. Este cambio marca el final de una era de intenso movimiento comercial entre ambos países.
Uno de los rubros más afectados por esta retracción es el de indumentaria y calzado, que hasta hace poco eran los motores principales de estas escapadas. Actualmente, con el aumento de gastos en combustible, alojamiento y alimentación, muchos de estos viajes ya no resultan tan rentables. Sin embargo, el panorama no es del todo negativo: ciertos artículos tecnológicos todavía ofrecen precios atractivos que podrían compensar los costos del viaje, volviendo a convertir a Chile en un destino relevante para quienes buscan ahorrar en esta categoría.
Entre los productos que ofrecen las mayores diferencias de precio se encuentran los televisores, teléfonos móviles y consolas de videojuegos. Un ejemplo claro es un Smart TV LED de 85 pulgadas, que en Argentina cuesta alrededor de 2.508 dólares y en Chile se puede conseguir por aproximadamente 968 dólares, lo que implica una diferencia del 159%. En el rubro de telefonía, el iPhone 17 Pro Max de 256 GB tiene un precio de 2.112 dólares en Argentina frente a 1.473 dólares en Chile, evidenciando una diferencia del 43,4%. Asimismo, en el sector de videojuegos, el costo de una Nintendo Switch OLED asciende a alrededor de 660 dólares en Argentina y solo 369 dólares en Chile.
La razón detrás de estas diferencias radica en la estructura comercial y la política impositiva de cada país. Chile cuenta con acuerdos comerciales que facilitan la importación, generando menores aranceles, mientras que en Argentina los precios finales incluyen numerosos impuestos que incrementan el costo. Esto se traduce en un precio más alto para los consumidores argentinos.
A pesar de las ventajas competitivas en tecnología, es importante tener en cuenta que quienes regresan a Argentina por vía terrestre tienen un límite de franquicia de 300 dólares por adulto, lo cual no es acumulable. Si se supera este monto, se aplicará un arancel del 50% sobre el excedente, salvo excepciones para artículos de uso personal. Este marco normativo añade un factor más a considerar para quienes planean realizar compras en el país vecino, incluso cuando existen oportunidades de ahorro en el mercado tecnológico.