Denuncian ataques de colonos israelíes a familias palestinas en Cisjordania
La Oficina de Derechos Humanos en los Territorios Ocupados ha denunciado un aumento de ataques de colonos israelíes contra familias palestinas en Cisjordania, destacando el caso de Qusra. Allí, tres hogares permanecen rodeados sin acceso a agua ni electricidad, generando un estado de emergencia humanitaria.

Recientemente, la Oficina de Derechos Humanos en los Territorios Ocupados reportó un recrudecimiento de la violencia de colonos israelíes hacia palestinos en Cisjordania. Un foco de este conflicto se ha ubicado en la localidad de Qusra, situada en la gobernación de Nablus. Tres familias viven en una situación crítica, atrapadas en sus hogares por un bloqueo que ha cortado el suministro de agua y electricidad desde el mes pasado.
Los colonos de un puesto avanzado cercano han cerrado todas las salidas de las viviendas de estas familias, lo que ha dejado a 15 personas, incluyendo al menos dos menores, sin poder acceder a sus necesidades básicas. La situación se ha caracterizado por un incremento en los ataques, que van desde agresiones a vandalismo y ocupación de propiedades. Este tipo de violencia en la región ha sido una constante en el contexto de la ocupación israelí desde hace años, destacando la regularidad con la que ocurren incidentes similares.
Desde la instalación del puesto de avanzada en noviembre de 2025, los residentes de Qusra han experimentado una escalofriante disminución de su seguridad. La Oficina de Derechos Humanos menciona cómo la estructura ocupacional ha facilitado que los colonos actúen con impunidad, mientras que a los palestinos se les restringen sus derechos fundamentales. En este sentido, la ONU ha exigido la remoción inmediata de los colonos, subrayando que las acciones ejecutadas hacia estas familias son una violación del derecho internacional.
El asedio no solo limita su libertad de movimiento, sino que también tiene un fuerte impacto psicológico, dejando a las familias en un estado de terror evidente. Los intentos de las familias de buscar ayuda han sido infructuosos, ya que reportaron que las fuerzas de seguridad israelíes no solo no intervinieron, sino que también controlaron el acceso de médicos y activistas preocupados por la situación.
Un video que ha circulado demuestra la posible complicidad entre los colonos y los soldados, quienes serían vistos rezando junto a ellos. Este elemento ha llevado a cuestionar el rol de Israel en el resguardo de derechos humanos en la región, profundizando la crítica hacia su actuación.
La Oficina de Derechos Humanos ha condenado las acciones de los colonos, calificándolas de criminales y advirtiendo que están destinadas a forzar el desalojo de las familias de sus hogares. Ante estas circunstancias, se espera que la comunidad internacional intensifique las presiones para poner fin a la violencia y restablecer la legalidad en Cisjordania, lo que podría ser un paso esencial hacia una resolución pacífica de este prolongado conflicto.