Denuncias de abuso complican al ginecólogo Gustavo Kumiega en Chaco
El ginecólogo Gustavo Osmar Kumiega enfrenta acusaciones de abuso sexual y comportamientos inapropiados durante consultas médicas de siete mujeres. Versiones recientes han añadido mensajes privados del médico que complican aún más su situación legal.

Gustavo Osmar Kumiega, un ginecólogo que ejerce en Resistencia, Chaco, se encuentra en el centro de un escándalo tras ser denunciado por siete mujeres por presuntos abusos sexuales y conductas inapropiadas durante consultas médicas. Las denuncias han desencadenado una investigación que reveló no solo prácticas cuestionables en el consultorio, sino también comunicaciones problemáticas que el médico habría mantenido con las denunciantes a través de redes sociales.
Las presentaciones judiciales incluyen testimonios de múltiples mujeres que describieron situaciones que consideraron abusivas. En particular, han salido a la luz mensajes donde Kumiega se refería de manera sexualmente sugestiva, como uno que decía, “Te vendría bien un doctorcito amoroso”, enviado a una de las víctimas. En otras situaciones, comentarios inquietantes sobre su apariencia íntima, así como precios que cobraba durante las consultas, han sido reportados. Esto ha generado gran indignación y preocupación entre las denunciantes y sus abogados.
La investigación está siendo desarrollada por dos equipos del Ministerio Público Fiscal, cada uno a cargo de distintas facetas del caso. Un equipo está centrado en las denuncias provenientes del consultorio, mientras que el otro investiga una denuncia más grave relacionada con un presunto abuso sexual con acceso carnal, presentada por una mujer que mantiene una relación privada con Kumiega y que reside actualmente en el exterior. Ante la posibilidad de un patrón de conducta abusiva, los abogados de las denunciantes han solicitado su detención inmediata.
Las denuncias relatan distintos tipos de comportamientos que las pacientes consideran inadecuados. Una denunciante, Karla Herrán, de 26 años, relató que el médico le recomendó tener relaciones sexuales para tratar un problema de piel y se quejó de la incomodidad que sintió durante una ecografía transvaginal. Asimismo, Jésica M. R., también de 26 años, denunció comentarios sexualmente sugestivos y contacto físico inapropiado durante su consulta médica.
Otro testimonio, el de Rita P., de 32 años, incluyó mensajes y videos de contenido sexual a través de Instagram, además de comentarios simplistas sobre su peso y su vida sexual. La joven Oriana S. A., de 24 años, también se unió a las denuncias por la forma en que Kumiega realizó ciertas prácticas clínicas, opinando que no correspondían a un tratamiento adecuado.
Estos eventos no solo han impactado a las denunciantes, sino que han puesto de relieve un posible patrón de conducta en situaciones vulnerables que pone en tela de juicio la ética profesional del médico. La repercusión de este caso ha generado un debate sobre la protección de las mujeres en el ámbito de la salud y la necesidad de políticas más estrictas para abordar el acoso sexual en consultorios médicos. La próxima fase de la investigación podría definir el alcance de las acusaciones y las acciones legales a seguir por parte de las víctimas y el estado judicial.