Denuncias por agresiones en la EPET 7 de Neuquén generan preocupación
Un grupo de familias en Neuquén capital ha denunciado presuntas agresiones sexuales, amenazas y extorsión por parte de un alumno en la EPET N.º 7. Con la posibilidad de su retorno a clases, los padres exigen medidas de protección para los estudiantes afectados.

Familias de Neuquén capital han hecho público un alarmante reclamo tras denunciar presuntas agresiones sexuales y extorsión protagonizadas por un alumno de la Escuela Provincial de Educación Técnica N.º 7. Según el testimonio del padre de una de las presuntas víctimas, varias estudiantes habrían sido afectadas por estos actos, lo que ha generado un clima de preocupación en la comunidad educativa. La denuncia fue presentada ante la Fiscalía, aunque hasta el momento no se recibió una respuesta oficial de las autoridades ni del organismo judicial.
Según el relato del padre, ocurrido hace varios meses, su hija y otras compañeras sufrieron agresiones sexuales por parte de un compañero, acompañado de amenazas y extorsión. A pesar de que se ha informado que el alumno denunciado fue separado temporalmente de la institución, se teme que pueda regresar a clases el próximo lunes. Este anuncio ha llevado a la familia a solicitar una reunión con la Fiscalía para discutir las acciones a tomar y expresar su descontento por la falta de medidas claras por parte de las autoridades educativas.
Las preocupaciones de las familias son profundas, dado que una de las jóvenes afectadas ha manifestado su temor a regresar al colegio, temiendo represalias por parte del alumno denunciado. La situación es aún más crítica, ya que se han reportado otros casos, con algunas víctimas que no se han atrevido a hablar debido al miedo o la falta de apoyo de sus familias para llevar adelante una denuncia formal.
Desde el área de Supervisión Técnica, se han propuesto algunas medidas para el regreso del alumno a la escuela, como la asignación de un tutor durante 15 días y la restricción del uso del teléfono celular en el colegio. También se contempla un cambio de curso del alumno para evitar su contacto directo con las estudiantes afectadas. Sin embargo, las familias consideran que estas precauciones son insuficientes para garantizar la seguridad de las jóvenes.
La decisión de hacer pública esta situación responde a la falta de respuestas adecuadas por parte de la escuela y de las autoridades, lo que ha dejado a los padres con un profundo sentimiento de inseguridad y desamparo. Las denuncias en la comunidad escolar, juntando la angustia y el miedo de las víctimas, exigen una atención urgente y efectiva para asegurar la protección de las estudiantes.
A medida que se espera la reincorporación del alumno denunciado, la comunidad educativa y las familias de las estudiantes afectadas esperan respuestas definitivas que garanticen la seguridad y el bienestar emocional de los jóvenes en el ámbito escolar. Hasta que esto ocurra, el ciclo escolar se presenta lleno de incertidumbre y temor.