Desafíos de la fruticultura en el Alto Valle: Jornada en General Roca
En General Roca, se realizó una jornada sobre fruticultura donde la especialista chilena Karina Buzzetti destacó los desafíos del sector en el Alto Valle. La conferencia abordó el manejo de plagas y optimización de programas fitosanitarios.

El martes, General Roca fue anfitriona de una Jornada de Actualización Técnica centrada en la fruticultura, organizada por el Consejo Profesional de Ingeniería Agronómica de Río Negro (CPIA) y Syngenta. Este evento reunió a expertos y técnicos del sector para discutir herramientas clave en la toma de decisiones sanitarias, enfocándose en el monitoreo de plagas y en el análisis de cada establecimiento productivo.
Durante la jornada, la doctora Karina Buzzetti, especialista en ciencias de la agricultura, presentó su experiencia en el manejo de cultivos de pepitas, tanto en el contexto chileno como en el argentino. Su exposición abordó las plagas que afectan a estos cultivos y se centró en la necesidad de adaptar los programas fitosanitarios a las exigencias del mercado y los cambios climáticos actuales.
Buzzetti señaló que la evolución de los programas fitosanitarios es fundamental para elevar la calidad de la producción, disminuir costos y mejorar la respuesta ante las exigencias del mercado internacional. Además, enfatizó que un manejo integrado de plagas puede facilitar la sostenibilidad del sector frutal en la región.
La especialista comparó los sistemas productivos de Chile y Argentina, subrayando las diferencias en la normativa que regula el uso de pesticidas, mucho más estricta en Chile, donde las regulaciones buscan asegurar la calidad de los productos para la exportación. En este contexto, Buzzetti identificó una oportunidad significativa para el Alto Valle, señalando su gran potencial de crecimiento.
Esta jornada se presentó como una herramienta valiosa para que los productores y profesionales locales pudieran adquirir conocimientos y debatir sobre las mejores prácticas fitosanitarias. Desde la identificación de plagas hasta la implementación de estrategias adecuadas, se planteó la urgencia de adaptarse a un entorno agrícola cada vez más complejo y exigente.
El futuro de la fruticultura en el Alto Valle dependerá de la implementación de estos conocimientos, así como de la capacidad de los productores para adaptarse a nuevas normativas y demandas del mercado. La colaboración entre expertos y el sector productivo será clave para maximizar el potencial de la región bajo estos nuevos desafíos.