ADCDiario

Desafíos logísticos en la infraestructura de parques nacionales argentinos

La gestión de la infraestructura en parques nacionales presenta importantes desafíos logísticos, especialmente ante fenómenos climáticos como El Niño. Estos retos incluyen el desmontaje y mantenimiento de pasarelas y servicios en entornos naturales hostiles, donde la planificación y coordinación son clave para evitar daños significativos.

5 min de lectura
Compartir
Desafíos logísticos en la infraestructura de parques nacionales argentinos

Desde el 3 de agosto, el Parque Nacional Iguazú ha estado llevando a cabo una operación de desmontaje de pisos y barandas de las pasarelas en Garganta del Diablo. Esta medida, que se extenderá por 40 días, busca proteger la estructura ante la esperada crecida del río Iguazú debido al fenómeno de El Niño. Este caso ejemplifica un desafío común en varias áreas protegidas del país: cómo planificar, trasladar y mantener la infraestructura turística en condiciones climáticas adversas y de difícil acceso.

En el caso específico del Iguazú, la pasarela más vulnerable fue diseñada para un desmontaje rápido y parcial. Los componentes se retiran manualmente, se numeran y se almacenan en las cercanías de la estación ferroviaria del parque, a la espera de que el caudal del río disminuya para reinstalarlos. Esta estrategia se basa en lecciones aprendidas tras la crecida de octubre de 2023, que causó daños significativos y prolongó el cierre de la zona durante nueve meses, lo que resultó en altos costos y tiempo de reconstrucción.

La logística en áreas naturales protegidas requiere planificaciones muy específicas, ya que las obras deben ser programadas en ventanas temporales reducidas. Estos períodos se definen por la menor afluencia de visitantes, así como por condiciones climáticas más estables, lo que permite movilizar materiales y personal técnico de forma segura. Por ejemplo, en el Parque Nacional Los Glaciares, el mantenimiento del circuito de pasarelas en el glaciar Perito Moreno se realiza durante el verano y al inicio de la temporada baja, minimizando el impacto sobre el turismo.

El traslado de materiales a zonas de difícil acceso es uno de los principales obstáculos. Muchos senderos y miradores en los parques nacionales, especialmente en la Patagonia, son únicamente accesibles a través de caminos de ripio o embarcaciones, lo que dificulta la entrega oportuna y completa de materiales. Esta fragmentación en el transporte obliga a una planificación meticulosa, que incluye coordinar trabajos en turnos cortos y prever suministros para imprevistos que puedan aislar el sitio de construcción.

En lugares como el Parque Nacional Perito Moreno, donde las condiciones climáticas impiden el acceso del público durante el invierno, los cierres se aprovechan para desarrollar tareas de mantenimiento y control. La colaboración entre la Administración de Parques Nacionales, los gobiernos provinciales y concesionarios es crucial en este proceso, ya que permite compartir costos y coordinar esfuerzos para el mantenimiento efectivo de la infraestructura en estos entornos vulnerables.

Estos desafíos destacan la importancia de la planificación logística en la protección y desarrollo de la infraestructura turística en parques nacionales, asegurando así la sustentabilidad y la conservación de estos valiosos recursos naturales para las futuras generaciones.

Compartir

Más noticias