Desafíos logísticos en la pesca de Puerto Madryn limitan exportaciones
La limitada disponibilidad de barcos y contenedores está afectando la logística de la pesca en Puerto Madryn, condicionando su capacidad exportadora. Esta situación, agravada por la fusión de navieras, limita el desarrollo de nuevos exportadores y retrasa los envíos.

En Puerto Madryn, la actual temporada de pesca se enfrenta a un preocupante freno logístico debido a la escasez de barcos disponibles. Esta situación impacta directamente en las exportaciones de pescado, que dependen de contenedores y embarcaciones que no siempre están accesibles. Al respecto, Lorena, una despachante de aduana en la zona, describe cómo esta rutina ha cambiado a lo largo de los años, y cómo la falta de infraestructuras adecuadas está obligando a encontrar soluciones alternativas para poder exportar.
Las complicaciones actuales en la logística de la pesquería radican en la falta de contenedores vacíos y de enchufes para los barcos refrigerados, conocidos como reefers. Esto ha llevado a que los tiempos de espera se alarguen, especialmente si un barco se retrasa en un puerto intermedio, repercutiendo en el cronograma de todos los siguientes. A diferencia de hace unos años, cuando había dos embarcaciones operando de manera continua, actualmente solo hay un barco que cubre el sur del país, lo que afecta la fluidez de las actividades comerciales.
Históricamente, Puerto Madryn tuvo más recursos logísticos. Sin embargo, la fusión de dos grandes navieras, que solían ofrecer servicios regulares a la región, redujo esta disponibilidad a un solo barco. Esto ha llevado a un incremento en la dificultad de mantener el ritmo exportador, especialmente en comparación con actividades más estables como la producción de aluminio, que mantiene una constante a lo largo del año.
Ante la falta de contenedores o enchufes, algunas empresas han comenzado a optar por el transporte a través de Buenos Aires, lo que no solo complica más el proceso logístico, sino que también se traduce en un aumento del tiempo requerido para completar los trámites de exportación. El papel de los despachantes se vuelve crucial en este contexto, ya que actúan como intermediarios entre los diferentes actores involucrados, asegurando que toda la documentación necesaria esté en orden para evitar problemas, especialmente en importaciones de países como China.
Es importante destacar que la situación actual pone en jaque no solo a los despachantes de aduana, sino al futuro de nuevos exportadores en la zona, que ven en esta logística limitada un gran obstáculo para su inserción en mercados internacionales. A medida que los desafíos continúan, la necesidad de soluciones eficaces y la mejora de la infraestructura logística se vuelven más urgentes para asegurar un desarrollo sostenible del sector pesquero en la Patagonia.