Desalojo de 600 personas en nuevos municipios por incendio en España
Los incendios en la Vall d'Uixò, en Valencia, han provocado el desalojo de los municipios de Azuébar y Almedíjar, sumando aproximadamente 600 habitantes adicionales a los 16.000 evacuados. El fuego, que sigue sin control, ha arrasado unas 4.300 hectáreas hasta el momento.

El incendio declarado en la Vall d'Uixò, en la provincia de Valencia, continúa avanzado de manera descontrolada, lo que llevó a las autoridades a emitir una alerta para evacuar dos nuevos municipios: Azuébar y Almedíjar, que albergan a alrededor de 600 habitantes. Esta decisión se suma a la evacuación de 14 poblaciones más la jornada anterior, entre las que se incluyen algunos barrios de la Vall d'Uixò y en Betxí, donde los ciudadanos permanecen confinados ante el riesgo de intoxicaciones por el humo del fuego.
Actualmente, el fuego ha afectado un perímetro que abarca aproximadamente 40 kilómetros y ha consumido cerca de 4.300 hectáreas de vegetación y terrenos. En la lucha contra el incendio participan 450 efectivos y más de 20 medios aéreos, quienes intentan contener las llamas que hasta ahora han forzado el desalojo de más de 16.000 personas de distintas localidades.
La situación es crítica, ya que el incendio se agrava con el paso de las horas, complicando los esfuerzos de contención. Las autoridades han tomado la decisión de evacuar a residentes ante la inminente propagación del fuego, preocupados por la seguridad de las comunidades afectadas.
Las evacuaciones incluyen a municipios como Vilavella, Artana, Eslida, Ahín, Alcudia de Veo, Tales, Artesa, Alfondeguilla, Fuentes de Ayódar, entre otros. Se implementan medidas de protección para asegurar la salud de los ciudadanos, mientras se monitorea el avance del incendio y se preparan los operativos necesarios para una eventual reintegración.
Las condiciones climáticas adversas han alimentado el fuego, un fenómeno que ha sido históricamente recurrente en zonas de España durante épocas de sequía y altas temperaturas. La situación actual resalta la vulnerabilidad de las zonas rurales y la importancia de contar con protocolos de emergencia efectivos para mitigar el impacto en las comunidades.
Por el momento, las autoridades continúan trabajando incansablemente para extinguir el incendio y garantizar la seguridad de los evacuados. La situación se considera muy inestable y se encuentra bajo constante evaluación.