Desalojo pacífico en predio privado de Neuquén: la toma finalizó sin incidentes
El desalojo de la toma conocida como "La Rosa" en Neuquén se llevó a cabo de manera pacífica por parte de la policía, sin registrar incidentes. Alrededor de 80 efectivos realizaron la operación tras una orden judicial que motivó a los ocupantes a abandonar el lugar sin resistencia.

El desalojo del predio conocido como "La Rosa" en Neuquén se llevó a cabo el jueves por la mañana, cuando aproximadamente 80 efectivos policiales, junto al personal de GEOP, ingresaron para cumplir con una orden judicial. El operativo comenzó sin incidentes, y muchos de los ocupantes decidieron retirarse pacíficamente ante la presión de posibles consecuencias legales por usurpación.
El desalojo tuvo lugar en un terreno ubicado entre las calles Pedro Genco y Fogwill, donde semanas atrás se había congregado un número significativo de familias. A pesar de la expectativa de tensión, la intervención de la policía fue ordenada y organizada, caracterizada por la ausencia de resistencia y disturbios. La orden de desalojo había sido solicitada por el fiscal Juan Narváez y autorizada por el juez Juan Manuel Kess.
Desde temprano, el clima en el lugar se tornó pacífico, muchos ocupantes empezaron a colaborar con el desalojo al ver a los efectivos desarmar las construcciones improvisadas. Este procedimiento culminó alrededor del mediodía, transformando el paisaje del predio que había albergado a cientos de familias. Algunos vecinos se marcharon sin poder llevarse sus pertenencias y quedaron con colchones abandonados en el piso.
La notificación de la causa penal por usurpación, que se conoció antes del despliegue policial, jugó un rol crucial en la decisión de abandonar el lugar. Varios ocupantes, temerosos de las consecuencias legales, optaron por retirarse sin resistencia. Según fuentes policiales, esta advertencia resultó más efectiva que cualquier despliegue de fuerza.
La jornada transcurrió con tranquilidad a pesar de la situación, y muchos retirándose del lugar incluso documentaron el final de la toma con selfies, marcando un momento de cierre en una etapa difícil para las familias. A media mañana, el predio de más de seis hectáreas quedó prácticamente desierto, evidenciando el final de la ocupación.
Con este desalojo, se pone de manifiesto la compleja situación de la vivienda en Neuquén, que, al igual que en otras regiones de la Patagonia, enfrenta desafíos significativos en materia de acceso a la tierra y la vivienda digna. La respuesta oficial sugiere un enfoque en la legalidad y la seguridad, reafirmando el uso de medidas judiciales para enfrentar las tomas de terrenos, un fenómeno recurrente en la región.
El futuro de quienes ocuparon "La Rosa" ahora dependerá de las instancias judiciales en curso y de cómo se articule la respuesta estatal en términos de acceso a vivienda adecuada para estas familias.