Desaparecieron dos hermanos en un lago de Santa Cruz durante una jornada recreativa
En Santa Cruz, la búsqueda de dos hermanos de 10 y 12 años que cayeron en un lago se intensificó tras una tragedia durante una salida familiar. Las autoridades trabajan con drones y personal especializado.

El domingo 25 de octubre, una tarde de recreación familiar en Palermo Aike, Santa Cruz, se tornó trágica cuando dos hermanos, de 10 y 12 años, cayeron a las aguas del río local. La corriente, implacable y fría, arrastró rápidamente a los menores, lo cual desencadenó un operativo de rescate de gran magnitud en el sector, ubicado sobre la Ruta Nacional 40.
Las fuerzas de seguridad comenzaron a desplegar un rastrillaje tanto terrestre como acuático en inmediato respuesta ante la emergencia. Los equipos trabajaron sin descanso durante la noche en un intento por localizar a los niños. El Ministerio de Seguridad de la provincia alertó sobre la peligrosidad del lugar, que cuenta con profundas corrientes que aumentan el riesgo del operativo.
La tragedia se produjo en un día en el que muchos vecinos de la cercana ciudad de Río Gallegos se habían acercado a disfrutar del ambiente natural, aprovechando las agradables condiciones meteorológicas. Sin embargo, la situación de emergencia generó un colapso en el puesto de control de Güer Aike, dificultando la circulación de vehículos y complicando el acceso de las unidades de rescate.
A medida que avanzaba la búsqueda, las autoridades solicitaron a las personas presentes que abandonen la zona para no entorpecer las labores de emergencia. Ante la grave situación, el operativo se amplió desde la madrugada del lunes 26, incorporando tecnologías como drones y un mayor número de efectivos tanto en tierra como en agua.
Se espera que las nuevas medidas permitan optimizar la búsqueda y mejorar las posibilidades de hallazgo de los menores, mientras la comunidad local se mantiene en estado de preocupación y espera con ansiedad noticias sobre el desenlace de la búsqueda.
La falta de efectivos y la complejidad del terreno, caracterizado por pozones peligrosos, añadió un desafío adicional a las tareas de rescate. Las autoridades reiteraron la necesidad de tener precaución en estos entornos, especialmente durante épocas de clima favorable cuando muchas personas acuden a los ríos y lagos.